No parece novedoso ni sorpresivo, que otro político más presente indicios de enriquecimiento ilícito. En la Argentina del gobierno corrupto.
Los hermanos Rodríguez Saá son, esta vez, los investigados por un espectacular acumulamiento de sus bienes desde que ingresaron en la función pública. El actual gobernador de la provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, al asumir en 1983 como funcionario, no contaba con una gran fortuna; pero ya en el año 2000 se habían sumado a ella tres vehículos más, propiedades en el exterior, acciones y participaciones en diferentes empresas, campos, terrenos, departamentos y casas, entre otros. Estos son todos los bienes que figuran a nombre de algún Rodríguez Saá, pero -gran trampa- existen varios más que están a nombre de ¨testaferros¨. Y claro, ni hablar de las irregularidades en los balances de las empresas familiares.
La causa, tramitada durante los últimos tres años (para qué arreglar el problema ni bien se presenta, ¿no?), actualmente a cargo del juez federal Juan José Galeano, parecería encaminarse en estos últimos días. La fiscalía federal 1, con el fiscal Jorge Di Lello a la cabeza, cuenta con un mes para formular el requerimiento -que pretende que la familia sospechada explique cómo hizo su fortuna a través de los años- pedido por Galeano.
No está en vilo de duda que el ex presidente de la Nación Argentina, Adolfo Rodríguez Saá y su hermano, ex senador nacional y actual gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá, están atados a los ojos de todos a causa de su exorbitante acumulamiento de riquezas. Ahora queda en manos de la Justicia determinar si el enriquecimiento es lícito o no, esto para cumplir con formalidades, ya que los hechos se escurren solos ante los ojos de los argentinos.
Entretanto, en la provincia de San Luis, el clima es un poco inusual. Hoy se realizan los comicios por segunda vez -ya que la primera convocatoria a elecciones fue declarada nula-, en donde los puntanos elegirán diputados nacionales, senadores y diputados provinciales, intendentes y concejales. El delicado estado de salud en el que se encuentra el intendente Carlos Ponce, obligó a que el actual electo Daniel Pérsico asumiera el cargo antes de tiempo. Pero esta no parece ser ¨la noticia¨, como así lo es la desesperación de Adolfo Rodríguez Saá por conseguir una banca en el Congreso de la Nación, para armarse de un escudo contra la amenaza que provoca la investigación del juez Galeano.
Esta es la historia de nunca acabar de la Argentina, políticos que hacen su riqueza a costa de los ciudadanos y que siguen en la carrera con posibilidades de arrebatar cada vez más. Es el ejemplo claro del nuevo heredero de la inmensa fortuna de un ex presidente... y el afortunado es: Máximo Saúl Menem. A todos los demás argentinos que perdieron su oportunidad de recuperar lo que es suyo: gracias por participar, en el juego ya existe un ganador.
Comentarios y sugerencias a: mi_kolumnita@hispavista.com Soledad Elías Leguizamón.



