El eslogan "inseguridad para todos" cae de perillas para graficar lo que es algo lamentablemente creciente en nuestra ciudad, como lo es la inseguridad que se padece en todos los sectores de la comunidad y que en los últimos días ha registrado un llamativo incremento, donde los vecinos muchas veces deben bajar los brazos sin encontrar las respuestas que esperan.
La zona del Barrio Siderca padeció la semana pasada varios hechos que tuvieron como víctimas a trabajadores de la empresa metalúrgica, que yendo a sus tareas fueron sorprendidos por delincuentes, la mayoría de las veces en motos ocupadas por dos -con gorritos o encapuchados-, quienes empuñando armas los obligan a darles sus pertenencias (teléfonos, mochilas, documentos, bicicletas o pequeña cantidad de dinero).
Además la zona del "Campito", lugar elegido por mucha gente para desarrollar actividades físicas, también es lugar propicio para las andanzas de esos individuos, que sin importarles que sean mujeres, también son blanco de sus ataques, incluso con agresiones físicas.
Como ejemplo de esto último, una señora fue golpeada con un puñetazo en pleno rostro, porque: "Esto porque sos una ratona que no tiene nada".
Realmente hechos como estos, que fueron debidamente denunciados en la Comisaría, además de llevar los damnificados la denuncia escrita a la Municipalidad, para analizar si alguna cámara de seguridad registró los momentos de los ataques, son moneda corriente a diario y lo que menos se espera es que alguien de una buena vez, encuentre la manera de frenarlos, porque tal como nos manifestaron algunos de los perjudicados: "Ya prácticamente no sabemos como ir a trabajar y a este paso nuestras mujeres ni van a poder salir a la calle". Y mucho de razón tienen.



