No importa la ubicación de un país, de una empresa, de una escuela, hospital etc, etc, etc, cuando desde ese lugar se trabaja mucho, con buenas ideas apuntando a la excelencia, donde se respeta, se escucha, y se esfuerza para los buenos cambios, para salir airosos en buenos emprendimientos.
Este pensamiento de lejanía, nacido de la frase del Papa Francisco "… Parece que mis hermanos cardenales han venido a buscarme al fin del mundo.", nos ubicó en el mapa del planeta, haciéndole saber a muchísima gente que desconocía donde se encontraba nuestra amada Argentina, donde vivíamos.
Así surgió el interés muy marcado de los medios de comunicación, para dar a conocer donde está nuestra tierra, con su historia, sus vaivenes económicos, sus temibles personajes, sus inolvidables próceres y su gente buena con su esencia tan preciada.
"… La vida es como te la patean", expresó Francisco en su lenguaje de buen porteño y futbolero. Y esta vez nos patearon un gol que no podemos ignorar. Nos llegó este tiempo de cambio, de fe total. De esperanzas nuevas, y estamos comprendiendo también que la unidad puede lograr insospechados resultados de bienestar y de tranquilidad. Que el otro tiene valores que pueden enseñarnos a ser mejores. Que no es un enemigo. Que el trabajo, el movimiento aun desde una silla de ruedas, nos convierte en un productor de realidades, alejándonos de la temible haraganería mencionada en el Martín Fierro.
En ocasión de una charla televisiva el entonces Cardenal Bergoglio, recordó una frase de Tita Merello que dijo "…Fiaca, salí de la catrera", refiriéndose a aquellos que se dedican a dolcefarniente (no hacer nada).
"… Soy un pecador pero acepto", dijo en Roma, y nosotros pecadores de miles de equivocaciones, deberíamos aceptar la vida como llega, pero con la condición de mejorar el trato con los demás para corregir nuestras tareas, y ser más solidarios poniendo en práctica las enseñanzas recibidas de nuestros mayores y de nuestros santos.
Respetando todas las religiones celebremos en familia nuestra Pascua con la maravillosa historia sagrada de Jesús agradeciendo, y mirando al cielo donde vive Dios.
¡Felicidades Familias!
RINA CASULLI



