"Tragedias, inseguridad, falta de clases, falta de salud pública, violencia, inundaciones, rutas intransitables, son algunas de las consecuencias que los gobernantes nos quieren hacer acostumbrar"
Frente a los hechos acontecidos en estas semanas, Martin Deppeler, manifestaba que: "somos víctimas y rehenes de la corrupción y la lucha por ambición de poder. Luego de casi tres décadas ininterrumpidas de gobiernos justicialistas, la Provincia de Buenos Aires está teniendo las consecuencias más graves de la historia. Con tantos años de desinteligencias en cada uno de los gobiernos donde la desidia y el desinterés por el otro se ha vuelto moneda corriente en las gestiones. A esto debemos sumarle la disputa de poder entre los gobiernos en distintos órdenes, ya sea el nacional con el provincial como así también sucede en lo nacional con la Ciudad de Buenos Aires, siendo los ciudadanos quienes sufren los resultados".
"Hoy transitamos un presente sin proyecto a futuro. Ningún gobierno piensa en generaciones que vendrán sino en las elecciones que se avecinan. La corrupción provoca que cada peso que desaparece en manos de funcionarios, presupuestados para el bien común, termine siendo el dinero que la falta de la obra pública, que falta en sueldos de docentes y la seguridad, en médicos e infraestructura sanitara, en cada transportes que nos hace viajar más inseguros. Los gobiernos han transformado sus gestiones en agencias de marketing y publicidad, donde solo se vende un mensaje que nunca llega a la realidad y es en la prensa donde asignan aún mas recursos. La sociedad debe decir basta. No debemos permitir que nos quieran acostumbrar a degradar nuestros derechos en manos de aquellos que toman a la política como un juego o forma de vida. La corrupción es la madre de todas las falencias, y sin un gobierno que entienda que está para servir al Estado y no para servirse de él, el progreso, el desarrollo y la dignidad de todos los argentinos estarán siempre hipotecados".



