Santa Fe, (NA)- Una intensa tormenta de lluvia, con más de 180 milímetros de agua caída en distintas zonas de la capital provincial, causó ayer anegamientos, cortes de luz y la suspensión de las clases, en una ciudad que entró en alerta.
Los barrios más complicados correspondieron a los ubicados en el extremo norte o en el sur de la ciudad de Santa Fe, donde el agua ingresó a las viviendas y en algunos casos alcanzó los 50 centímetros de altura, para reflotar recuerdos de la gran inundación del 2003.
Poco después del mediodía, el agua comenzó lentamente a drenar y el panorama fue un poco más alentador para los vecinos.



