Cotidianamente intento disociarme, en diferentes personas por eso de que ¨no hay que mezclar¨. Seguramente es solo una barrera de contención a las posibles heridas, a la búsqueda personal de una identidad que muestre lo esencial y no lo aparente. Eso que los psicólogos dicen: ¨Ser una persona que padece una enfermedad¨ y no ¨un enfermo¨. Lo sé, parece sutil la diferencia pero sin embargo, es radical.
Escribo en esta columna sobre salud y calidad de vida, intentando no olvidar las técnicas básicas del periodismo escrito. Informando, presumiendo objetividad o siendo intencionalmente subjetiva opinando sin barreras. Pero me he cuidado particularmente, de no hablar sobre trasplantes, donación y específicamente de mi hijo predilecto: PACIENTES POR LA VIDA.
Fundamentándolas con sumo cuidado, hice excepciones. Abordé el tema, cuando casos particulares lo ameritaban, o en ocasión de la presentación en sociedad de la institución, hace ya un año.
¿Por qué esta obsesión por disociar? Simplemente porque necesitaba credibilidad y creía conseguirla si ustedes como lectores, no desestimaban la información que les daba, pensando... ¨lo dice porque ella...¨.
Lo cual tambien es ambiguo. Muchas veces, los mismos motivos que relativizan la objetividad suelen ser los que justifican la autoridad en el tema.
Sea como fuere, esta introducción no hace más que fundamentar el hecho de que el tema de hoy, es definitivamente algo personal.
Hoy a las 19.30 en el Centro cultural La Rosa, la Asociación Civil sin fines de Lucro ¨Pacientes por la Vida¨ realiza su encuentro socio - cultural anual, que damos en llamar ¨Celebramos la Vida 2003¨, para presentar en sociedad la labor realizada durante el año, el testimonio de pacientes con el fin de concientizar, informar y educar, pero sin perder el sentimiento que nos contiene y nos impulsa con esperanza hacia un futuro mejor: LA ALEGRIA DE SABER QUE VIVIR VALE LA PENA.
Porque PACIENTES nació para la contención de las personas que padecen enfermedades crónicas viscerales, sus familias y para la sociedad en general en busca de una mejor calidad de vida para todos.
Por esto, es que no somos una asociación cerrada, sino de extensión comunitaria, abierta a una sociedad que puede superarse y crecer solidaria y comprometidamente con su prójimo.
Con el orgullo que me da pertenecer a esta asociación, junto a un grupo de personas maravillosas, de un empuje y un coraje dignos de imitación, los invito y les pido que nos acompañen.
Su presencia es importante, no como un número de taquilla, sino porque con su presencia usted me está diciendo a mí y en mí a miles de personas, que no estamos solos. Que solidaridad, respecto, tolerancia, no son solo palabras políticamente correctas.
Con su presencia, usted me está diciendo que luchar por un mañana más justo, con equidad en las oportunidades no es una utopía. Que el deseo de seguir viviendo de 6000 personas que hoy esperamos un órgano no es vano. Que las 4000 personas que esperan mejorar su calidad de vida gracias a un trasplante de tejidos no están soñando. Que los millones de pacientes que padecen enfermedades crónicas de diferente índole encontrarán la forma de sobrellevar sus circunstancias porque no es una lucha privada. Que los 2500 trasplantados vivos que hay en nuestro país, no pasaron por tanto, manteniendo la alegría de saberse vivos y agradecidos a pesar de todo, para no tener con quien compartirlo.
Por favor, crea en lo que le digo, aunque sienta que mi comentario es demasiado subjetivo. No se arrepentirán de concurrir. Disfrutarán de excelentes músicos y cantantes de nuestra ciudad. La exposición de excelentes obras de arte y conocerá una realidad que no le es ajena.
Su presencia es muy importante. Si usted nos necesita PACIENTES POR LA VIDA estará... nosotros ¿contamos con usted?.
nanalmendra@hotmail.com



