Ayer te vi....estabas allí, en el campo mirando sin mirar, todo lo bello que te rodeaba, verde, plantas, flores, palmeras coloridas y pájaros que volvían a sus nidos, en un momento dado reaccionaste, miraste el cielo bien celeste y el sol escondiendose despacito sobre el horizonte transformando en una roja hoguera que se iba ¨tragando¨ el día caluroso, te emocionaste mucho al dar gracias a Dios por haberte dado todos los sentidos para disfrutar de la naturaleza que, como vos hacías, muchas veces pasa desapercibida a nuestro lado sin que nos demos cuenta de nada, que pecado.
Ayer te vi....en realidad los ví a Uds. y a un montón de jóvenes haciendolo mismo: besándose sin ningún pudor en cualquier lado, brotados de primaverales hormas y me alegré mucho porque la vida en ese sentido sigue igual que siempre, no importa nada de lo que pase en este mundo; en el país, en la ciudad, ni en ninguna parte, no es que sean inconcientes, son felices y navegan por el mar de la ilusión y esto no tiene precio, ya que se guardará en la ¨cajita¨ donde van a parar las cosas buenas de la vida y está bien.
Ayer te ví.....caminabas junto a tu mujer buscando cartones, plásticos y todo lo que fuera útil para vender. Se los veía cansados, pero con ganas de seguir, no llevabando niños en ese momento, en realidad no sé si los tiene o no, los chicos cartoneros me dan una inmensa angustia, parecen viejitos golpeados por la vida y no tienen, muchas veces, más de 12 años, ni menos de 6. Solo los seguía, ya que iban a pie, un perro flaco que alguna vez supo ser muy lindo, seguro, sin ladrar, ni jorobar, caminaba con Uds. acompañando cada paso.
Ayer te vi...no se quien eras y vos seguros que tampoco me conoces. Pasaba rapidamente por la San Martin cerca del kiosco de la dulce Daniela y a pocos metros de allí estabas, bellísima, con un trajecito blanco, con el pelo recogido y una flor en el y en tus manos. Como una tonta me emocioné, pensé que eras una novia que se casaba al mediodía y te desee lo mejor del mundo para hoy y todos los días de tu vida, lástima que no te lo pude decir, pero los buenos deseos llegan siempre.
Ayer los ví....serían las 12 de la noche y bajo una arboleda estaban ellos, unos jovencitos de una edad de entre 14 a 17 años, fumaban y bebian taciturnos por momentos y gritones en otros. Uno de ellos escribía paredes con aerosol ajeno a los cambios de humor de sus compañeros. No puedo decir que se drogaban, porque no lo sé, lo unico que estoy segura es que estan enfermos y que ojala encuentren pronto el camino para empezar a recuperarse. Seguí sin sentir bronca hacia ellos al contrario, sino mucha pena.
Ayer los ví....estaban en el Teatro acompañando a sus hijitas que danzaban sobre el escenario poniendo toda ¨La Polenta¨, la gracia. La mamá iba y venía de su lugar de espectadora, corría hacia los camarines para cambiarlas, peinarlas y pintarlas un poquito para que lucieran aún mas lindas. Así estaban todas las mamis, que luego volvían a sus asientos, entonces entraba en acción el papá y cuando aparecían ¨se mataba¨ para enfocar con la cámara la mejor pose de sus chicas, estaban felices y en el mejor de los mundos con sus pequeñas artistas.
Marta Chaile



