¿Sospechoso? Tranzas entre el gobierno nacional y los que gobiernan las calles, cortándolas en cualquier momento.
¿Qué traman? ¿Qué es lo que buscan? Y nosotros yendo a laburar cada mañana y a descansar con los párpados pesados, muy tarde por las noches, para volver al trabajo al día siguiente ¿Qué es lo que se traen entre manos estos personajes que aspiran o rondan el poder?
Reuniones en la gran Casa, discusiones, malentendidos, acuerdos... quién sabe. Las calles no dejan de ser ocupadas por estas personas que reclaman trabajo con palos en las manos, mientras el gobierno mueve sus fichas en pos de una táctica que le permita mantener el dólar a tres pesos. Ojo! no digo que no existan buenas personas en este ámbito -¨piquetero¨-, porque las debe haber; debe haber gente que necesita trabajo y que tiene verdaderas ganas de trabajar, pero no es el caso de las grandes manifestaciones en donde las gomas de autos arden y el tránsito se convierte en una caravana al infierno.
Y el poder nacional pareciera que no supiese cómo transar con estos dueños de piquetes. El nuevo poder del Estado, el gobierno K. Porque el desempleo no surgió en los últimos meses, ya existía, pero se cubría con un manto de silencio, es decir, con pactos muy bien tramitados. ¿O acaso en la época de los saqueos no se corría la voz que a esta gente asaltante la mandaba en colectivos desde sus pobres viviendas un ex presidente para que... ? En realidad no sé para qué, ¿para volver a sentarse en el sillón? Es probable.
¿Y qué pasa con los planes de trabajo? Son personas que no tienen trabajo, o mejor dicho, que trabajan para el Estado por 200 pesos mensuales. Y puede que hagan bien su labor, pero ¿están verdaderamente capacitados para emprender ciertas tareas? También puede ser que la respuesta sea no, y no estaría del todo errada.
El gobierno tapa baches, le encanta tapar agujeros al cuerpo que preside el país, y no lo digo por nada en especial, sino por todo en general. Las maniobras con los llamados ¨piqueteros¨, son un poco difusas, y sus fines no logran hacer captar fuertes objetivos que contenten a la mayoría, como tendría que ser en un gobierno democrático y republicano.
Claro, cuando los pactos con el poder se disolvieron al cambiar de manos las riendas de un país que simulaba andar bien, los que perdieron beneficios se vieron sacudidos, y decidieron bruscamente tratar de conseguir lo que creen suyo. Por el otro lado, están los ¨no muy pobres¨ dirigentes de la masa popular, que intentan manotear una soga que les permita salirse del embrollo (que legaron del anterior gobierno). La táctica no se encuentra del todo dibujada ante nuestros ojos, pero el camino parece ser la ¨parla¨ con el grupo antagónico. Esperemos que sepan lo que están haciendo, no vaya a ser cosa que la soga que necesitan para salvarse sea la misma que ahorque.
Soledad Elías Leguizamón.
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