Enojado con Dios? Indentificá tu enemigo!
Me imagino que como a mí, cuando te pasan cosas que no nos gustan, uno le reclama a Dios él porque?. Tanto sea a nivel personal como a nivel del mundo. Cuando vemos guerras, los niños con hambre y enfermedades, la gente que sufre, todo se lo reclamamos a Dios. Ni que hablar cuando tenemos enfermedades, perdidas o cualquier problema en nuestra vida, allí vamos a cargarle el fardo a Dios. Y sabes que? No es así, Dios creó todo perfecto, pero Satanás se encargo de destruir todo, y nosotros colaboramos con preocuparnos por nuestro ¨YO¨ en lugar de pensar como Dios quiere.
La Biblia dice: ¨...no tenemos lucha contra personas, sino contra principados y potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad...¨. Por lo tanto te digo: Identificá a tu enemigo! Entendé que las cosas malas vienen de la mano del diablo, y a veces por no creer que Él existe, no le damos importancia, por lo cual él aprovecha y opera con mas libertad.
Las cosas que pasan a veces no son gratas. Ultimamente parecen que van de mal en peor, y es así, pero siempre tenemos a nuestra disposición la tabla de Salvación: DIOS.
¨...Por lo cual dice: despiértate, tu que duermes, y levántate de los muertos y te alumbrara Crisdo...¨ Efesios 5:14.
Como? Pues ponete delante de Jesús reconócelo como Salvador y Señor, pedí por tus pecados, reconócete pecador y él te concederá el perdón, te hará su hijo, y te dará salvación eterna...
Y cuando el maligno te mande sus dardos de maldad, vas a tener a tu Salvador Jesús defendiéndote, y siendo tu ayuda en las dificultades.
Quizá las cosas no cambien, y el mundo será cada vez peor, pero que te quede claro, no lo hizo Dios así. Él quiere que vivas en paz y armonía. Echa de tu lado al enemigo de nuestras almas, Satanás, y acepta a Dios por Padre. Ese es el orden lógico de las cosas... Dios te guíe a identificar a tu enemigo, que es el verdadero culpable!
SILVIA GRECCO
E-mail: ueacampana1@delta.com.ar - Tel. 422452 - Pastor Carlos G. Del Ré



