En la ciudad de Cartagena, Colombia, se realizó el encuentro anual del Foro Interamericano de la Organización de Estados Americanos (OEA). Dicha cita trataba sobre la problemática de los países latinoamericanos en cuanto a las crisis en los partidos políticos, corroídos por la corrupción y la falta de bases populares que apoyen a los mismos.
Cabe destacar, que la Argentina pasa por este período de descreimiento de los partidos del sistema, en donde se vieron rechazados por las mayorías en aquel 14 de octubre de 2001 en las elecciones parlamentarias; culminando durante los episodios del 19 y 20 de diciembre del mismo año. También es por Venezuela, que durante la década del 90, los dos partidos mayoritarios fueron repudiados por las masas de votantes, dando al Movimiento V República dirigido por Chavez Frías, el mayor porcentaje de votos y ganando con ello la presidencia. Otro caso es el Partido de los Trabajadores del Brasil (PT), rompiendo el hegemónico concierto de los partidos burgueses del país vecino y colocando a la cabeza de la potencia sudamericana a un orgulloso tornero mecánico de jefe de estado. Ecuador durante el año 2000 y la toma del poder por parte de los campesinos e indígenas, la intervención militar y las elecciones que dan por ganador al General Gutiérrez, con un partido nacido de esa revuelta. Sin mencionar a la hermana Bolivia y la cruenta represión en donde cayo el presidente, sostenido por una coalición de los dos partidos reinantes.
Si bien no se registraron cambios tenebrosos al estilo de las dictaduras del ´70. Estos acontecimientos representan para los países latinos giros importantes y para la OEA, fuertes dolores de cabezas. Se debe a que dicho organismo es a fin a las políticas del imperio del norte, en donde muestra con orgullo su preocupación y aporta ideas para detener este desbarranco de los mismos. Coincidiendo la reunión con la negativa de las potencias del sur del continente con respecto a las intenciones de implantar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) por parte de los EE.UU., logrando sólo un suave borrador.
César Gaviria, secretario general de la OEA advirtió: ¨es imposible defender la democracia sin fortalecer los partidos políticos y yo creo que por un buen tiempo hemos desdeñado esa posibilidad y ahora tenemos que ser conscientes que es imposible fortalecer la democracia con los partidos débiles, desorganizados y no representativos de la sociedad¨. O las sabias palabras: ¨Tenemos que devolvernos de la mala tendencia que tenemos hoy. Hay que preparar los partidos para la tarea de gobernar. La globalización económica y política ha desquiciado bastante a nuestros partidos¨. Analizando y tomando en cuenta que viene de un personaje siniestro que apoyó a la oposición venezolana en el golpe de estado del 11 de abril de 2002, efectuado al Presidente Chávez, para luego de ser devuelto al poder por el pueblo e intentar excusarse con el discurso ¨necesitamos tener un diálogo más sincero con los opositores¨. Cuando habla de ¨nuestros partidos¨, se refiere a los que representan los intereses de las minorías como quedó registrado, burguesías parasitarias que se manejan con sobornos y golpes antidemocráticos para favorecer el desfalco nuestras naciones hermanadas.
Hoy las corporaciones locales se oponen al ALCA por un motivo concreto, las imposiciones de las financieras monopólicas de EE.UU., hacen de este caldo, un concreto hecho. Ya no se intentan gobernar, solo resistir la perdida y negociar la derrota, ayudados con la represión a todo movimiento social o político que intente cambiar las relaciones de fuerzas, dentro y fuera de los estados. O proponer diálogos con sectores opositores, clientelismo político, frenando en casos como el de nuestro país, la creación de una herramienta política alternativa a los partidos gobernantes, más allá de la ineptitud y sectarismo de las corrientes que no logran ver cual es la necesidad de las mayorías. Estas afirmaciones de Gaviria, están consideradas para hacer flaquear los cambios notorios que se suceden, pero que no colocan a los países Latinoamericanos en peligro de pérdida de las democracias.
Todas las sublevaciones y rechazos por parte de los pueblos, son reflejos de mayores condiciones democráticas y no de lo contrario. En nuestro caso, los que participaron en el levantamiento popular del 19 y 20 de diciembre, pedía a gritos democracia, participación y recambio político. Hechos que derivaron en un voto masivo, único en el contexto histórico argentino, en donde todos querían elegir. Estas elucubraciones efectuadas por los representantes de la OEA, dejan a sabiendas, que no permitirán casos como el de Venezuela y su revolución o el apoyo de la Argentina a Cuba, hoy alejada del marco latinoamericano por no tener democracia; la misma que reprime trabajadores en el resto del continente o coarta la libertad y los derechos civiles en el nombre de la seguridad nacional, llamando a las revueltas actos de terrorismo y utilizando el despotismo para gobernar e imponer.
Es verdad, en otro sentido, que la democracia corre peligro. Justamente la que ellos nos imponen y que tiende a desaparecer, para que nazca una nueva, la que contemple a los desprotegidos y marginados, a los trabajadores y a nuestros hijos que son inmolados en nombre del libre comercio y el consumismo.
El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos (CELP) del Taller Escuela Mariano Moreno.



