Quiera el Buen Dios que el viejo dicho popular se cumpliera efectivamente con este que muestra una real luz de esperanza para el futuro en nuestro país, en el mundo y en lo personal de cada uno de nosotros, especialmente si no la estamos pasando bien y aunque sabemos que no hay milagros con el ¨saltito¨ de un año al otro, pero quien no sueña algo mejor.
Pero que bien nos vendría tener salud, trabajo seguro y digno, educación para todos, justicia, seguridad, paz, respeto por los discapacitados, los mayores y los niños, mucha alegría y amor.
Una vida nueva en el 2004 es para aquellos que tendrán a sus hijitos y nietos, que según dicen los que saben, es algo maravilloso, quienes se casen o formen pareja que caminarán juntos con toda la fe y el cariño por un camino largo y esperanzado.
Por eso no escribo mucho, que podré agregar a lo que cada uno siente sueña y desea para empezar este cuaderno nuevo como cuando ibamos a la escuela y debemos escribir, dejando atrás al otro, el usado, corregido, desprolijo, con ¨orejas¨ en las hojas, según como fue el 2003.
Así que ojalá se cumplan los deseos de todos y los abrazo con el corazón.
Marta Chaile



