Desde los albores del período de la colonización española de América, el fraile Bartolomé de las Casas, no temió denunciar los abusos contra los indígenas, por los conquistadores, con sus escritos, poniendo en evidencia la base de la "leyenda negra" que se fraguó en torno de aquella conquista.
De España heredamos lo bueno y también lo malo; nace el caudillo. Nuestra historia, lo define como el dueño y señor absoluto de su comarca.
Según nuestra historia, la etapa del caudillismo bárbaro, se inicia con su acción destructiva, en 1820 y termina en 1852. A mi modesto juicio, se prolongó hasta 1943.
No olvidemos que a partir de 1930, la corrupción avanzó en forma acelerada, dando nacimiento a una nueva casta social constituida por los "honorables" políticos, quienes saquearon y saquean al país, con la complicidad de los poderosos monopolios, quienes pagaban sus costosas campañas electorales, cuando se producían las elecciones.
Bochornosas sumas de dineros se percibían en conceptos de coimas y prebendas nacionales, provinciales y municipales. No nos engañemos, no podemos olvidar, la falta de honestidad de nuestros políticos.
Con elecciones viciadas de nulidad, siempre "eran ganadas" con el fraude y la violencia; el caudillo de turno desplegaba su ruda acción con la intervención de matones y serviles envalentonados por el caudillo lugareño. Muchas veces, nuestra ciudadanía fue burlada y humillada por esta lacra social, que ensombreció nuestra historia. Quién esto escribe, y otros de mi generación fuimos víctimas de estos atropellos, y pensar que ellos llamaban FRAUDE PATRIÓTICO. Otra hipocresía que no podemos olvidar, cuando los elegidos fraudulentos, juraban por la Patria, por Dios y los Santos Evangelios, cumplir con sus obligaciones. Un buen hermeneuta, expresará, "son hechos del pasado, ya superados". Para mi, no. Por cuanto fue caldo de cultivo para la corrupción. De este flagelo que trastocó y depravó a muchos.
Durante décadas de nuestro pasado, los argentinos vivíamos nuestro propio destino enraizados en heroica civilidad. Por ejemplo, nuestra clase trabajadora fue vilmente explotada por patrones, gobiernos, jueces, abogados y explotadores de turno, quienes fueron verdaderos leñadores del árbol social de las leyes de protección del trabajo, dejando solo astillas de las mismas.
Para colmo de nuestros males, y como furgón de cola, por no decir tiro de gracia, le toca el turno a los senadores nacionales. Un arrepentido de su gavilla, pretende aparecer como denunciante, y para "justificar" su vano intento, sobre el reparto de coimas asignadas a sus cómplices con el reparto de $5.000.000 aproximadamente, ordenado por el ex presidente De la Rua.
Confieso, que todos los intervinientes de un hecho de suma gravedad, que todos los argentinos repudiamos como una traición a la Patria sin precedente en la historia, no podrá quedar impugne. Así lo creemos.
Hemos tenido líderes? Si lo hemos tenido y transparentes como paradigmas: ALEM: transparente; JUAN B. JUSTO: del método científico de brillante trayectoria; MARCELO T. DE ALVEAR: del derecho elegante; LISANDRO DE LA TORRE: fiscal de la patria.
Con respecto a nuestra historia, siento una profunda admiración y respeto. A mi modesto juicio tengo la presunción de que algunos hechos acontecidos, no fueron relatados por los historiadores con la precisión y exactitud, como debiera ser.
Humildemente me permito sugerir un REVISIONISMO HISTÓRICO, por cuanto nuestro país tiene intelectuales de elevada talla cultural y didáctica para emitir sus valiosas conclusiones.
Pienso tal vez que al analizar en profundidad, surjan sorpresas. Alguna estatua o placa de bronce se desplomará de vergüenza.
La generación del futuro podrá decir: en nuestro país la noche quedó atrás. Para siempre.
El diario La Nación dijo lo siguiente: "Hoy todos saben, que cada persona frente a su taza de café entiende que si las leyes se compran, legislar es una mentira. Y el predominio de la mentira está arraigado en los políticos. Qué le queda al hombre común.
El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos del Taller-Escuela Mariano Moreno.



