La medida fue tomada por el Ministerio de Trabajo bonaerense; se liberó el acceso a la planta, pero aún siguen las negociaciones por el despido de 69 empleados.
El gobierno bonaerense dictó ayer la conciliación obligatoria en el conflicto que mantenía paralizada la planta de la autopartista Gestamp, en medio de las complicadas negociaciones con un grupo de trabajadores que había tomado la fábrica de Escobar.
El gobernador Daniel Scioli envió al ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, y a funcionarios para liberar el diálogo con el sector en conflicto.
Según confirmaron fuentes oficiales, camiones con autopartes comenzaron a salir de la fábrica a media mañana, antes de que la presidenta Cristina Kirchner criticara a la administración bonaerense por no "resolver" la toma, "no dar la cara" y "no plantarse".
Fuentes del gobierno bonaerense se mostraron sorprendidos por las críticas de Cristina y aclararon que Scioli había iniciado la gestión para destrabar la complicada situación antes de las palabras de la Presidenta.
La protesta, liderada por un grupo de nueve trabajadores en huelga contra el despido de 69 compañeros, paralizó la actividad de cinco plantas automotrices durante cuatro días. Por la falta de los insumos que provee Gestamp, Volkswagen Ford y PSA (Peugeot-Citroën) vieron forzadas su producción de automóviles.
Los trabajadores levantaron los piquetes que habían en el ingreso de la planta.



