Buenos Aires, (NA)- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, negó ayer que el Gobierno argentino vaya a cambiar la propuesta de pago a los acreedores de la deuda pública y aseguró que el contenido del acuerdo suscripto en septiembre último con el FMI no sufrirá modificaciones. «No hay ningún cambio en la posición que la Argentina presentó en septiembre» en Dubai, expresó Lavagna, en referencia a la Asamblea Anual conjunta del FMI y el Banco Mundial, donde el Gobierno hizo su oferta a los acreedores.
De ese modo, en declaraciones difundidas por Radio Continental, el ministro de Economía negó las versiones que señalaban que la Argentina podría ofrecer un pago con una quita del 75 por ciento sobre el valor presente neto de esa deuda, en lugar del mismo porcentaje de reducción sobre el valor nominal de los bonos.
Lavagna defendió la propuesta argentina -resistida por los acreedores- al señalar que es una «posición realista que fue discutida con los países grandes del G-7 y los Estados Unidos». «Allí se fijaron una serie de prioridades como atender a los organismos de crédito multilaterales, el Fondo en particular, y Argentina estableció la política del ‘único bolsillo’», recordó.
El ministro agregó que de acuerdo con esa teoría, «si hay un cierto superávit, en la medida que se aplica a pagar al Fondo y otros bonos locales, deja un margen menor para el resto de los acreedores».
Lavagna aseguró, además, que el contenido del acuerdo suscripto en septiembre último con el FMI no va a sufrir modificaciones y negó la existencia de una supuesta nueva ‘carta de intención’ con el organismo. «La ‘carta de intención’ vigente es la que se firmó en su oportunidad sin ninguna modificación. No hay una nueva carta», manifestó. Ayer, el titular del Fondo, Horst Köhler, le había comunicado al presidente Néstor Kirchner que el directorio de ese organismo había aprobado la revisión de la primera etapa de ese acuerdo.
El contenido de la carta de intención que la admninistración de Kirchner y el FMI habían firmado el 10 de septiembre último fijaba un tope del 3 por ciento de un hipotético superávit fiscal para destinar al pago de la deuda pública en 2004.
Esa suma, algo más de 12 mil millones de pesos, no variará, según aseguró Lavagna, quien recordó que el porcentaje previsto para los pagos «no es un valor móvil» sino que, por el contrario, «está claramente fijado» en el acuerdo. «No vamos a modificar ese superávit que ya está fijado para el 2004.
El tres por ciento no es para nada un valor móvil, está fijado en el presupuesto nacional», remarcó. En esa línea, el titular del Palacio de Hacienda insistió en que «si la situación económica es mejor de lo previsto en el presupuesto, como viene ocurriendo, eso deja una margen mayor para la recuperación interna y no altera para nada el compromiso que para 2004 hay con el exterior».



