Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner ratificó ayer que la propuesta de quita del 75 por ciento en la deuda externa es inamovible, y consideró inviable y poco serio modificar la pauta de superávit del 3 por ciento, ante un pedido en ese sentido que le formuló el titular del FMI, Horst Köhler. «Cualquier medida que toque el acuerdo logrado en septiembre podría perjudicar seriamente las posibilidades de la Argentina», respondió Kirchner cuando Köhler lo sondeó en ese sentido.
Kirchner le dijo a Köhler que le gustaría «creerle» al Fondo y cuestionó la demora en la aprobación de las metas por considerar que es «un manoseo perjudicial» para la economía argentina, confiaron fuentes gubernamentales.
Ante el comentario de Köhler, el Presidente dijo que le respondió que «la postura del 75 por ciento de quita era firme, que no había otro camino y que íbamos a mantener esa propuesta y a avanzar, porque no estábamos dispuestos a castrar el esfuerzo argentino para salir adelante».
Además, Kirchner alertó que la Argentina está haciendo «un esfuerzo muy grande como para estar teniendo actitudes a veces caprichosas que hacen mucho daño», al criticar la demora del organismo en aprobar la primera revisión de metas.
La reunión entre Kirchner y Köhler duró una hora y media, y también participaron el ministro Roberto Lavagna, el canciller Rafael Bielsa, y el director del FMI Anoop Singh.
Al salir de la reunión -realizada en la suite 233 del hotel Quinta Real donde se alojan varios mandatarios que participan en la Cumbre Extraordinaria de las Américas- Köhler dijo que fue «un buen encuentro», pero aclaró que no realizaría declaraciones, ya que estas las daría el mandatario argentino.
Luego, Kirchner dijo que en ese encuentro «marcamos la posición de la Argentina, y hubo un claro reconocimiento de Köhler a esa posición, al esfuerzo logrado».
En declaraciones radiales, Kirchner sostuvo que el número uno del Fondo «tenía absolutamente claro que el crecimiento de la economía argentina no era un rebote, era un proceso de crecimiento en serio que se estaba dando, y en este aspecto fue una reunión muy buena». «Dejamos claro la decisión argentina de generar integración externa como sustentabilidad interna», enfatizó Kirchner.
Por su parte, el ministro Lavagna reconoció que las autoridades del FMI pidieron a la Argentina que tenga un trato «más amigable» con los acreedores privados, y que se les explicó que «no se trata de gestos, sino de enfrentar la realidad».
Lavagna informó que el titular del FMI, hizo una «apreciación muy favorable sobre el avance de la economía argentina» durante el encuentro que mantuvo con Kirchner. «Hubo una apreciación de Köhler muy favorable sobre el avance de la economía argentina, tratando de evitar que haya demoras como ocurrió en esta oportunidad» en la aprobación de la revisión de las metas del acuerdo con el FMI.



