Buenos Aires, (NA)- Con el respaldo de la Casa Blanca y la Reserva Federal, el Gobierno argentino espera que la justicia norteamericana rechace hoy un pedido de tenedores de bonos en ‘default’ para que se puedan embargar giros del país al exterior.
Los recursos a favor de la posición argentina fueron presentados por la Reserva Federal de Nueva York, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y la ‘New York Clearing House Association’, que nuclea a bancos líderes proveedores de pagos.
El juez neoyorquino Thomas Griesa debe resolver, entre otros puntos, si el Fondo Monetario Internacional debe ser o no considerado acreedor privilegiado de la Argentina.
La presentación realizada por la administración de George Bush a favor de la Argentina puede ser decisiva para que el juez Griesa se incline finalmente por rechazar el reclamo formulado por los tenedores de bonos.
En dos informes de alto contenido político, el gobierno de Bush y la Reserva Federal recomendaron al juez Griesa que no autorice embargos sobre pagos argentinos, y hasta advirtieron que una medida de ese tipo podría poner en riesgo el sistema financiero mundial.
Los recursos interpuestos no son del mismo tipo: mientras la New York Cleraing House Association y la Reserva Federal de Nueva York presentaron una «amicus curiae» (amigos de la Corte), en el cual expresan su posición a favor de la postura argentina de no englobar a todos los acreedores, sino tratar caso por caso, el del Departamento del Tesoro es de mayor peso.
El documento del Tesoro es una «declaración de interés del gobierno de los Estados Unidos», donde se pide no hacer lugar a la cláusula de «pari passu», por la cual todos los tenedores de un mismo tipo de título tendrían los mismos derechos.
En la presentación del Tesoro se destaca que «es del interés de los Estados Unidos que esta Corte rechace una lectura novedosa de la cláusula ‘pari passu’ en instrumentos de deuda soberana».
Tanto el gobierno de Estados Unidos como la Reserva Federal tiene también un interés concreto en la decisión del juez porque puede generar un antecedente judicial perjudicial para ese país y dificultar los pagos en el sistema internacional financiero, según la Reserva de Nueva York.
Una fuente del ministerio de Economía confirmó hoy las presentaciones que solicitan una medida que permita encaminar las negociaciones de la reestructuración de la deuda de los Estados Unidos.
Según esa fuente, la interpretación del juez Griesa es de interés para el gobierno de Bush porque hasta el momento no existe jurisprudencia de tribunales norteamericanos sobre bonos de deuda soberanos emitidos bajo la jurisdicción del gobierno de EEUU.
El gobierno argentino ya tomó recaudos ante un fallo desfavorable y desde hace tres meses retiró sus reservas de los bancos de Estados Unidos, transfiriéndolas presumiblemente a bancos suizos.
La Argentina ya sufrió embargos en el caso de algunas cuentas de sueldos destinados al personal diplomático en el exterior, como ocurrió con la propia embajada de Estados Unidos.
Hasta el momento, Griesa evitó pronunciarse sobre los embargos contra la Argentina, ya que en una primera resolución otorgó plazo al país para que realice su descargo, y en una segunda instancia amplió esa prórroga.



