Duhalde cuestionó las expresiones ¨no muy caritativas¨ de los sectores medios, que critican a los pobres por pedir planes de Jefas y Jefes de Hogar, y rechazó que los subsidios del Gobierno a los sectores empobrecidos fomenten la desocupación.
¨No son expresiones muy caritativas para con la gente más humilde. A veces pienso en la comidad de la clase media y pensar en una familia que no tiene ingresos y recibe 150 pesos que se lo gasta en criar los perros¨.
Duhalde agregó, que esos argentinos ¨son víctimas y excluidos; son víctimas de un sistema perverso¨.
Y destacó: ¨Los responsables somos los dirigentes políticos que hemos estado tanto tiempo, los empresarios y los bancos¨.
¨Ellos no son los responsables, son víctimas¨, insistió Duhalde en declaraciones a Crónica TV.
El ex gobernador bonaerense aclaró: ¨A esas víctimas, tratarlas de una forma tan poca cristiana, a mí me gusta para nada¨.
Por otra parte, se refirió a las candidaturas en la provincia, en medio de pronunciamientos para que en el 2007 la senadora Cristina Fernández se postule por el PJ para ese cargo.
¨Si mi esposa (Hilda González) hubiera querido ser candidata (el año pasado), ganaba las elecciones, pero decidió no hacerlo. ¿Qué va a hacer en el futuro mi esposa?, lo tendrá que decidir ella¨, señaló.
Duhalde dijo que cualquiera sea el rumbo político que adopte la actual diputada por el PJ contará con su respaldo.
¨Lo que ella decida, yo la voy a apoyar. Es mi obligación hacerlo. En toda mi carrera política yo tuve su acompañamiento¨, señaló el ex presidente, al aludir que también su esposa puede ser candidata a gobernadora en el 2007.
Sobre la inseguridad, Duhalde afirmó que la Argentina ¨es una sociedad enferma con valores derrumbados¨, pero destacó que ¨sacando los casos patológicos (por los últimos hechos criminales), tanto el Gobierno nacional como Felipe Solá en la provincia están haciendo un enorme esfuerzo para ir mejorando la situación¨.
¨El problema de seguridad se va a solucionar cuando a la Argentina le vaya bien. En los países que están bien económicamente, los índices delictivos bajaron enormemente¨, argumentó.
Y culminó: ¨No porque el pobre se convierta en delincuente. Pero si hay catorce millones de pobres, que un uno por ciento se dedique a actividades delictivas, nos da una cifra inconmensurable¨.



