Buenos Aires, (NA)- La pelea entre los empresarios textiles de la Argentina y Brasil ingresó ayer en un callejón sin salida, porque existe un total desacuerdo sobre si existe o no una «invasión» de productos brasileños.
La Fundación Pro-Tejer, que nuclea a las compañías textiles de la Argentina, rechazó la amenaza de sus pares de Brasil de recurrir ante la Organización Mundial de Comercio, y advirtió que no aceptarán «la invasión de productos importados» de ese país.
La réplica a los brasileños llegó en momentos en que la Argentina evalúa si adoptar acciones unilaterales para evitar la importación masiva de esos artículos.
A través de un comunicado, la Fundación acusó al presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Textil (ABIT), Paulo Skaf, que «querer imponer sus condiciones», y consideró inadmisible la advertencia de recurrir a la Organización Mundial del Comercio (OMC). «Skaf no puede proponer que su mejor oferta para comenzar a negociar son los volúmenes de importaciones registrados en el 2003, cuando es consciente que se rechazará por considerarla invasiva», indicó el comunicado de la Fundación Pro-Tejer.
Según la Secretaría de Industria, las importaciones textiles desde Brasil aumentaron más de un 200 por ciento en 2003, y anunció que estudia la aplicación de medidas para bloquear el envio de importaciones desde el país vecino.
La próxima semana se realizará en Río de Janeiro una nueva ronda de negociación entre los industriales de ambos países, que volvería a fracasar por la firmeza de las posiciones que los dos sectores sostienen.
El gobierno argentino aguarda los resultados de ese encuentro para decidir la aplicación de las medidas, que consistirían en trabas burocráticas para dificultar el ingreso de la mercadería.
En su declaración, Pro-Tejer sostuvo que «aceptar como piso para el futuro comercial entre ambos países las exportaciones de textiles brasileños a la Argentina, que aumentaron entre 2001 y 2003 en un 34,6 por ciento, sería firmar nuestra propia acta de defunción como industriales».
Advirtieron que la pretensión de los industriales brasileños provocaría la desocupación y «dejaría en la calle a más de 450 mil personas».
Al rechazar la ameanaza de los industriales brasileños de denunciar a la Argentina ante la OMC si se toman medidas unilaterales, la Fundación Pro-Tejer le aconsejó que «no lo haga, por el propio bien de sus industriales».
Pro-Tejer señaló que una denuncia de ese tipo será rechazada por la OMC «cuando se compruebe que Brasil incurrió en un desvío comercial textil del 34,6 por ciento a la Argentina».
La entidad señaló que una denuncia de ese tipo provocaría otra de la Argentina ante la OMC por los subsidios que Brasil «les otorga a sus industriales que, por otro lado, los afectaría seriamente, con el resto del mundo».



