RIO DE JANEIRO, (AFP-NA)- Una reunión entre empresarios brasileños y argentinos para buscar allanar un camino de entendimiento con relación a las exportaciones de textiles de Brasil a Argentina finalizó este jueves sin acuerdo entre las partes y con marcado clima de pesimismo.
Según el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Textil (Abit), Paulo Skaf, las negociaciones «no van por un buen camino», ya que en la práctica no se confirmó un supuesto acuerdo anunciado por él pero desmentido por empresarios argentinos.
En una nota oficial, la Abit había informado que en un encuentro realizado la semana pasada, los empresarios brasileños y argentinos habían llegado a un acuerdo por el cual Brasil reduciría sus exportaciones de denim (tela para jeans) a un nivel máximo de 15 millones de metros lineales al año.
En cambio, en la reunión de este jueves realizada en Rio de Janeiro, la parte argentina no confirmó que ese acuerdo haya sido alcanzado. «No hay controversias.
Llegamos a un acuerdo de caballeros, y cuando doy mi palabra eso vale más que una firma.
Acordamos reducir la exportación de denim a unos 15 millones de metros lineares al año. Pero el concepto me resulta muy incómodo», dijo Skaf, visiblemente decepcionado con el encuentro.
Para el ejecutivo brasileño, los representantes empresariales argentinos presentaron propuestas «desubicadas y ridículas». «Es una cuestión de concepto.
Estábamos hablando de un producto, y de repente estábamos hablando de tres. De esa forma, es difícil predecir dónde esto va a acabar. Si esto sigue así, definitivamente no estamos en el buen camino», puntualizó Skaf. Además del denim, en esta fase de las negociaciones las partes discutirían la posible adopción de cuotas para hilos de acrílico y de alfombras.
El supuesto acuerdo de reducción de las ventas brasileñas de denim a Argentina a un nivel de 15 millones de metros en 2004 representaría una reducción de volumen de 22,3% con relación al año anterior.
En 2003, las exportaciones de productos textiles de Brasil a Argentina sumaron 337,7 millones de dólares, de los que unos 36 millones de dólares correspondieron al denim.
El actual conflicto se agudizó el pasado viernes, cuando el gobierno argentino anunció que exigiría licencias de importación para productos textiles, en un esfuerzo por poner trabas burocráticas al sector y reducir el volumen exportado por Brasil al país.
Este viernes se reunirán en Rio de Janeiro representantes de los dos gobiernos para realizar el periódico monitoreo del comercio exterior binacional, y además de los textiles las partes analizarán también otros segmentos, como las maquinarias agrícolas, electrodomésticos, calzado deportivo y muebles.



