Me parece mentira estar escribiendo esta despedida a Nelson Paladino, que, como pocos, parece que nunca van a partir porque siempre han vivido ¨con todo¨ cada momento de su existencia.
Hombre reconocido en la zona de Zárate y Campana como escritor, animador, tanguero de alma llegó a grabar un long play con tangos, periodista y trabajador con una exitosa trayectoria en Dalmine-Siderca. LLegó a Intendente Municipal en una época nefasta de nuestro país, comportandose de una manera distinta al común de las personas de esos momentos.
Cosechó grandes amigos en su vida, donde todo lo que hacía parecía ser para el éxito y entre los que se han ido mencionando estos días, también estaba Ismael Garzón con quien compartió muchos años juntos, desde muy joven donde participó como actor en el grupo de Teatro ¨Corazón¨ formado por su amigo y en la década del 60 fueron co-conductores de un exitoso espectáculo semanal que se realizaban en el cine-teatro Belgrano donde desplegó su personalidad atrapante en el recordado ¨Palacio de la alegría¨ donde desfilaban gran cantidad de público. Siempre estuvo muy ligado a Garzón y tenía atenciones especiales con él como contó Ismael, cuando Nelson viajó a Europa le realizó especialmente un video con todos sus movimientos y lugares maravillosos habitualmente lo visitaban ya que al amigo le cuesta más movilizarse.
Memorioso, cada vez que fue convocado a mi programa junto a otros amigos para traer los recuerdos de Campana de la Memoria popular el junto a Toto Bastanzos, recordaban ¨todo¨.
Conocí a la familia desde muy chica ya que fuimos vecinos en la época que vivió en la zona del Club San Lorenzo, siempre con Tona y las chicas.
Un personaje de gran humor que sabía ponerse serio cuando hizo falta fue Defensor de la Seguridad presidía e integraba comisiones sobre distintas actividades del barrio Ariel del Plata donde habitó tanto tiempo.
Hoy Nelson Paladino partió un poco antes, nos queda el recuerdo de su personalidad indiscutida de hombre querible, pintón, educado, de mucha cultura y sobre todo el gran sentido de la amistad la alegría y el amor a su familia, a quien les mando un abrazo grande y quiera el Buen Dios les de el consuelo que necesiten para tenerlo vivo en el recuerdo y el corazón. A él le hubiera gustavo que le dijera, ¨chau Nelson¨, estas aquí.
Marta Chaile



