Ubicado en una casa bellamente reciclada en la esquina de Sívori y San Martín, el Restaurant Parrilla Antonio pertenece a la familia de Sergio Moyano, un joven aunque veterano especialista en el arte de los fuegos. Lo acompaña su esposa Verónica, y la novedad es la incorporación de sus hijos Lucas y Candela, que aportan ímpetu juvenil y nuevas ideas a esta empresa familiar
Llegamos un mediodía de sol, con estos primeros fríos que se hicieron esperar, y entramos por la luminosa galería de Antonio Parrilla y Restaurant. Nos reciben Sergio Moyano, junto a su mujer Verónica y a sus hijos, y comienza una recorrida donde exhiben con orgullo el trabajo de los últimos meses. La antigua casa fue reciclada con cariño y cuidado por los detalles: el salón de la esquina se une por medio de una arcada con el cuarto contiguo, para formar un amplio ambiente. En paralelo, una galería cerrada y otra abierta reciben todo el sol del norte, y un amplio jardín -"donde vamos a instalar el patio cervecero"-, conforman un conjunto cálido y amigable. "También estamos pensando en hacer nuestra propia cerveza, ya veremos..." se entusiasman a coro.
La propuesta de Antonio es la decantación de años de experiencia: el paso de Sergio por varias reconocidas parrillas, los años de aprendizaje en el Instituto Argentino de Gastronomía, y el trabajo intenso de los cuatro miembros de la familia, donde todos aportaron ideas y aprendieron mucho. Los acompaña también Aldo, un viejo y fiel amigo y colaborador, quien les aporta sus genes oriundos de Tafí del Valle al sabor de las empanadas.
Es así que en Antonio habrá lo que buscan sus seguidores, y también unas cuantas sorpresas: desde los clásicos de la parrilla hasta suculentos platos de cocina, pasando por varias opciones para almuerzos de trabajo. Las novedades diarias se comunicarán en una pizarra, al estilo de los bistró. En todos los casos, con algunos toques de lo que ahora se llama cocina de autor, pero que en todas las familias alguna nonna o mamá habilidosa supo hacer sin demasiado alarde.
El nombre de Antonio se debe al padre de Sergio, que los mayores recuerdan como pionero en las parrillas de Campana, acompañado por el empuje inquebrantable de su esposa Julia. Y es así como las nuevas generaciones retoman las buenas raíces para renovar un rito bien argentino: reunir a los seres queridos en torno a una buena mesa.
La apertura está prevista para el próximo jueves 18 de junio, por lo que llegarán a punto para celebrar el Día del Padre el domingo 21. En este caso convendrá reservar al 011 15 2227-2633.
Sergio nos despide, ya con el delantal de cocinero calzado, y reflexiona en voz alta: "tenemos la mejor expectativa por esta nueva etapa, y estamos confiados en seguir manteniendo una relación de gran cariño con la gente de Campana. Con la ayuda de Dios llegamos hasta aquí, por eso damos las gracias, y nos comprometemos a seguir dando lo mejor" Que así sea.
Galería cubierta
El luminoso salón de la esquina
Sergio, Verónica, Lucas y Candela: cocina de familia



