La Cámara de Diputados de la Nación otorgó ayer media sanción al Presupuesto 2016, en el cual se proyecta de inflación del 14,5%, un dólar promedio de $ 10,60 ($ 11,20 final en diciembre, siempre para el oficial) y un crecimiento de la economía de 3 puntos.
El Presupuesto llegó a Diputados después de una sola reunión de informes en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Esto alcanzó para que la oposición le reclamara al kirchnerismo demorar el debate presupuestario hasta después que se conozca el nombre del nuevo presidente, pedido que finalmente no prosperó.
Por eso, el bloque de diputados del Frente Renovador resolvió dejar vacía su bancada.
Junto con el Presupuesto votó el resto del paquete económico de fin de año: la prórroga por dos años de la Ley de Emergencia Pública, y la renovación de la vigencia de los tributos con vencimiento el 31 de diciembre, como el impuesto al cheque (que se prorrogará sin modificar el actual esquema de reparto del 70% para la Nación y el 30% para las provincias, a pesar de la protesta de estas últimas), el adicional de emergencia sobre el precio de los cigarrillos, el Monotributo, el que grava el capital de cooperativas y el régimen especial de bienes de capital.
Ayer en horas de la tarde la prensa esperaba una larga sesión en la Congreso Nacional, dada la cantidad de oradores que se habían anotado para fundamentar su voto con respecto al Presupuesto, y debido también al tratamiento de otras medidas.
Entre ellas, figuraba un marco de negociación con los holdouts similar al votado por la ONU, la designación de dos nuevos directores kirchneristas en el Banco Central y una propuesta para declarar el "desarrollo de la industria satelital como política de Estado y de prioridad nacional".



