El candidato presidencial Daniel Scioli sostuvo ayer en Tucumán que si gana el ballotage implementará el 82% móvil y eliminara "algunas retenciones", en particular aquellas que gravan productos que actualmente atraviesan una baja internacional de precio.
Otra de las propuestas que actualizó de cara a la contienda electoral del 22 de noviembre fue "la lucha contra el narcotráfico", para lo cual se dispondrá "el despliegue de todas las fuerzas de seguridad", según indicó.
De esta manera, Scioli intenta atraer votos del massismo, haciendo mención a dos de los temas que más resaltaban en la agenda del líder del Frente Renovador y cuyos cinco millones de votos son claves para desnivelar la balanza.
Rodeado por una decena de mandatarios kirchneristas, su compañero de fórmula, Carlos Zannini, y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires se mostró "confiado" en conseguir imponerse en la segunda vuelta.
Además, rechazó los rumores que en las últimas horas indicaron que podría renunciar a participar del balotaje: "¿Bajarme? Eso es una usina de rumores que sale del propio macrismo", se quejó.
Tras participar del acto de asunción del mandatario tucumano, Juan Manzur, sucesor de José Alperovich, Scioli resaltó en la puerta de la Casa de Gobierno: "Les pido ahora la victoria final, el 22 de noviembre, para que juntos encaremos esta agenda de desarrollo".
En Tucumán y como fuerte señal de unidad interna se encontraron para la asunción de Manzur y el respaldo a Scioli: Jorge Capitanich (Chaco) Maurice Closs (Misiones), Eduardo Fellner (Jujuy), José Luis Gioja (San Juan), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Lucía Corpacci (Catamarca), Luis Beder Herrera (La Rioja), José Alperovich (Tucumán), Martín Buzzi (Chubut), Gildo Insfrán (Formosa) y el radical oficialista Gerardo Zamora (Santiago del Estero).



