Por suerte tuvimos la oportunidad de elegir nuevamente a nuestros representantes, en medio de un gran clima de desconfianza, fue una votación en paz, y si bien algunos tenían la camiseta puesta de un partido político, una gran mayoría estaba a la expectativa, con la incertidumbre de elegir entre, "mas vale malo que bueno por conocer", o "estoy harto y quiero un cambio".
Creo que muchos de nosotros, no teníamos la convicción de estar totalmente convencido de nuestro voto, sino solo era seguir con lo mismo o un cambio para ver que pasa.
Lo que pasó en estas elecciones, entre muchos análisis que se puede llegar a realizar, que pueden ser muy técnicos, es que se votó, en una gran mayoría, en forma independiente.
No solo independiente de partidos políticos y personajes, sino independientemente de lo que algunos querían implantar, que era el miedo a perder algún beneficio al votar a tal candidato, independientemente de lo que decían los dirigentes gremiales, que apoyaban y llamaban a votar a tal candidato, demostrando que la gente también quiere un cambio en ese sentido, la mayoría no se siente representado por los dirigentes sindicales, que priorizan el apoyo a un partido político en lugar de responder a sus trabajadores.
Creo que se viene un tiempo de cambio de postura, de tratos, de ideologías, el tiempo dirá si será mejor o peor, pero está claro que muchos quieren apostar sobre todo a la cultura del trabajo y al cambio de las coyunturas clientelistas, no solo de los partidos políticos, sino de otras estructuras de poder, que les llegó la hora que dejen de ser de un color político.
Creo que la población en su conjunto hizo una apuesta a poder planificar a futuro, a no depender de un plan de miseria o un subsidio de por vida, a tratar de progresar en base al trabajo y el estudio, a ser tratado y escuchado como nos merecemos por parte de nuestros gobernantes, por obras prioritarias, controladas para que se realicen en forma óptima y que tengan un mantenimiento posterior, para que no sea solo obras inauguradas y abandonadas.
El tiempo será testigo, ojalá este cambio produzca mejoras, caso contrario, que tengamos la adultez necesaria, para que en la próximas elecciones, surjan nuevos dirigentes y podamos seguir optando por cambios, adaptándonos al momento que vivamos.
OSVALDO BOTTINI



