La gobernadora electa bonaerense, María Eugenia Vidal, aseguró que se hará cargo de una provincia con "déficit y desequilibrio" aunque prometió soluciones con base en el aporte nacional y el financiamiento externo.
Para este año se estima un déficit de alrededor de 15.000 millones de pesos, algo así como el 5% del presupuesto de la provincia. De ese número, una parte habrá que desembolsarla en diciembre para el pago de aguinaldo y sueldos. Durante la semana hubo una reunión para afinar el lápiz y tener certeza de cuánto será el auxilio para los primeros días de gestión. Además, en 2015 se habrá destinado a la inversión menos de 3 pesos por cada 100 que se gastaron.
Vidal señaló como "parte del problema inicial una provincia "con déficit y no equilibrada" para lo cual consideró necesario articular un fondo del gobierno nacional que no tenga que pasar inicialmente por el Congreso y que sea para Buenos Aires.
"Con Mauricio (Macri) lo anunciamos durante la campaña y tiene como objetivo que, gradualmente al cuarto año ese fondo llegue al 25 por ciento de la coparticipación, pero también hay otro camino, que es el del financiamiento externo", indicó.
"Creo que con reglas macroeconómicas más favorables la provincia tiene oportunidad de gestionar créditos internacionales a tasas bajas que le permitan hacer obras e infraestructuras, tanto hidráulicas, como viales y de transporte", agregó Vidal.
Finalmente y sobre su estilo de conducción, Vidal anticipó que "vamos a seguir yendo a la casa de la gente porque lo importante no es hacerlo sólo en campaña sino incorporarlo como forma de gobierno".



