Para la próxima temporada, sólo están confirmados cinco jugadores con contrato vigente: Álvarez, Celaya, Falcón, Pérez y Fydriszewski. Además, debe regresar Damián Salvatierra. La idea de la dirigencia es que también los juveniles empiecen a ganar protagonismo.
La decisión de Sergio Rondina de dejar su cargo de entrenador de Villa Dálmine demoró en la institución el rearmado del plantel que afrontará el 2016, que en su primer semestre tendrá como desafío un "torneo corto" que pondrá en juego un ascenso a Primera División y un descenso.
Con el "Huevo", los dirigentes Violetas tenían conversiones ya avanzadas respecto a la conformación del próximo equipo. Ahora, ese proceso también depende de quien ocupe el lugar que deja Rondina (ayer trascendió que estaría muy cerca de arreglar en Los Andes).
Sea Aníbal Biggeri, Walter Otta, Ricardo Rezza, Felipe De la Riva, Jorge Vivaldo o cualquiera otro de los numerosos candidatos que trascendieron en las últimas horas, Villa Dálmine sólo cuenta con cinco jugadores que tienen asegurada su continuidad en el club porque tienen contrato vigente. Ellos son: Nicolás Álvarez, Juan Gabriel Celaya, Renso Pérez, Horacio Falcón y Francisco Fydriszewski.
Quien se agrega a ese listado de jugadores con contrato vigente con el Violeta es el delantero Damián Salvatierra, que deberá regresar a la institución tras su paso por Acassuso y el fútbol chileno.
Para extender esa lista se podría sumar a los juveniles que este año tuvieron continuidad de entrenamientos con el plantel de Primera División: el arquero Rodrigo Ponce De León (arquero); Federico Acosta (lateral derecho); Joaquín Montiel (marcador central); Federico Recalde (volante central, con dos partidos jugados en el Nacional B); y Juan Cruz Vera Borda (delantero). Para la dirigencia es fundamental que el nuevo entrenador pueda contar con jugadores surgidos de las divisiones inferiores.
Y para completar el rubro juveniles, también podrían volver en enero Nicolás Parodi, Ramiro Fernández y Franco Buscaglia, quienes este año integraron el plantel de Puerto Nuevo en la Primera D.
En tanto, es incierto el futuro del resto de los jugadores que fueron parte del ascenso al Nacional B y que pelearon el ingreso al Reducido por el ascenso a Primera División hasta la última fecha.
Entre los arqueros, Carlos Kletnicki manifestó públicamente su deseo de seguir en el club, algo que ya habría dialogado con algunos dirigentes. Más difícil parece la continuidad de Pedro Fernández. Y es casi un hecho que Rodrigo Barrera renueve con Villa Dálmine.
Entre los defensores, Rondina había pedido expresamente por la continuidad de la dupla de centrales. Sin embargo, Matías Valdez buscaría un nuevo destino, mientras que las posibilidades de emigrar de Rubén Zamponi crecieron con la partida del "Huevo". Para esa posición, los dirigentes Violetas ya habrían apuntado sus cañones al regreso de Facundo Gómez. En tanto, Juan Ferreira, Carlos Fernández y Nicolás González no seguirían en el club. Mientras que la situación de Jorge Demaio dependería del futuro DT.
Más adelante, en el mediocampo y en el ataque, el panorama es más complicado. Los históricos Falcón y Renso Pérez, más el "Polaco" Fydriszewski son las únicas certezas. Después son todas incógnitas.
Jóvenes como Nicolás Stefanelli y Mariano Ridao buscarían otros horizontes. Experimentados como Dante Zuñiga, Esteban Pereyra y Andrés Soriano, también.
Mayores posibilidades de continuar, por diferentes motivos individuales, tendrían jugadores como Diego Grecco, Jonathan Figueira, Ezequiel Cérica, Matías Nouet y Nazareno Solís (difícil, aunque su condición de campanense podría tirar a favor).
Como se aprecia, un panorama difícil para la Comisión Directiva de Villa Dálmine, que está abocada por estas horas a tratar de cerrar el próximo director técnico. Luego tendrá por delante la desgastante tarea de rearmar el plantel, pero ya con la "complicidad" del nuevo entrenador. Un trabajo que, como viene sucediendo en los últimos años, será a conciencia, con la humildad y el sacrificio que han sido características y virtudes de un club que, sin figuras rutilantes, quedó a un paso de pelear por el ascenso a Primera División.
FYDRISZEWSKI TIENE CONTRATO VIGENTE.



