En el dia de ayer una despedida sentida y con profundo pesar acompañó los restos de don Rino Adelqui Pozza, un hombre que deja huellas imborrables en Campana por todo por cuanto por ella hizo por la capilla ardiente que se levantó en la sede de Asociación de Jubilados desfilaron para darle su último adios, destacadas personalidades de la ciudad y de la zona, entre ellas el Sr. Intendente municipal Jorge Varela, otros funcionarios, hombres y mujeres ligados al mundo de la politica, la cultura, la actividad gremial en fin, de todos los sectores.
En la despedida habló el Presidente de la Asociación de Jubilados con sentidas expresiones de reconocimiento y afecto.
Don RINO A. POZZA
Con gran consternación, círculos del quehacer comunitario de Campana recibieron la noticia del fallecimiento de don Rino Adelqui Pozza, un hombre que ha sido muy útil a la sociedad porque la lucha por el bien de los demás fue su lema de vida.
Trabajó muchos años en ¨la Dalmine¨ donde llegó a supervisor metalúrgico a la par que desarrollaba actividad gremial llegando a ser un alto dirigente fundador en Campana de la Asociación de Supervisores Metalúrgicos con importantes logros para los afiliados.
Una vez jubilado se dedicó con ahinco a la acción social formando parte de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Campana donde fue electo Presidente.
Durante su gobierno en esa institución, adquirió los terrenos en la calle Pueyrredón y allí levantó uno de los salones sociales mas grandes de Campana, instaló consultorios y oficinas construyó parrillas y enormes cocinas y un patio amplio.
Fue un ejemplo de trabajo, él mismo construía las cabriadas a pesar de tener frágil salud que lo llevaron a sufrir operaciones y 18 bay pass. Sin embargo, trabajaba como un león, contrató enfermeras pedicuras y otros profesionales que brindaban mayor beneficio a sus asociados.
Introdujo en el área de la Tercera Edad en Campana el Turismo para Jubilados y Pensionados que permitió que cientos y cientos de abuelos reconocieran el país y naciones limítrofes.
Fue un adelantado, un líder por naturaleza y cosechó infinidad de amigos en ese círculo de la clase pasiva.
Fue distinguido con la Orden de la Campana. Concejal de la Unión Cívica Radical logró el reconocimiento de la gente.
Paralelamente la familia que conformó con su esposa Margarita dió sus frutos y su descendencia en nietos lo llenaron de orgullo.
Fue un gran servidor. Afable, cortes, mesurado y optimista, supo ser fiel amigo de sus amigos y un buen ciudadano. Un gran hombre. El dolor que su fallecimiento produjo, se puso de manifiesto en el velatorio y en el sepelio de sus restos.
Llegamos hasta sus familiares con nuestro respetuoso y sentido pésame.




