English Study Centre, dirigido desde su fundación en 1979 por María Inés Ferreyra y Marcela Pena, cumple 25 años ininterrumpidos dedicados a la enseñanza del idioma inglés. En diálogo con sus directoras repasamos la rica historia de una institución que planteó desde sus comienzos una forma diferente de enseñar y aprender
¨Cuando era muy pequeño no sabía que existieran los idiomas. Sólo sabía que debía hablarle a mi abuela criolla de una manera, y a mi abuela Fanny de otra¨. Así recordaba Jorge Luis Borges su aprendizaje del castellano y del inglés, las dos lenguas que marcaron su obra. Un aprendizaje por cierto ideal, en el que cada uno de los idiomas se plasmó en la fresca mente infantil por medio de los afectos y de la charla cotidiana. Ahora, la neurociencia diría que el pequeño Borges aprovechó plenamente la ¨ventana de oportunidad¨ para completar el cableado de su cerebro, permitiendo que la lengua se incorporara con total naturalidad.
Del mismo modo en que ya nadie pasa varios años estudiando teoría y solfeo para sentarse a sacar notas de un piano, la enseñanza de los idiomas tuvo un cambio rotundo. Lo que antes se pretendía lograr por medio de la fatigosa repetición ahora deja lugar al juego, al placer y a la aventura del descubrimiento.
English Study Centre abrió sus puertas el 19 de marzo de 1979, como un emprendimiento pequeño pero con metas bien definidas. El proyecto incluía incorporar a la enseñanza del inglés las modernas herramientas tecnológicas y los métodos de aprendizaje que comenzaban a cambiar a gran velocidad.
Sus directoras fueron entrenadas en primera instancia en cursos en Inglaterra y USA, y continuaron su perfeccionamiento en varias convenciones TESOL, todas desarrolladas en USA.
Con la consolidación académica vino el crecimiento, y se llegó al edificio propio de 9 de Julio 677, un espacio diseñado especialmente para la enseñanza, que consta de ocho aulas, más áreas administrativas, biblioteca y recepción. Se crearon departamentos independientes de Niños y Adolescentes (a cargo de Marcela Pena) y de Adultos y Servicio a Empresas (a cargo de María Inés Ferreyra), lo que permitió que cada área se desarrollara con metodología, material y entrenamiento adecuados a cada necesidad.
En el sector empresas, la amplia experiencia acumulada devino en el diseño de materiales de estudio propios, en vez de limitarse a los libros de texto del mercado. Hoy las principales empresas de nuestra zona requieren los servicios de English Study Centre para el entrenamiento de su personal, así como los de traducciones e interpretación.
El área de niños y adolescentes también se mantuvo a la vanguardia, con la creación de cursos especiales como Elementary School, que trajo a nuestra comunidad el equivalente de una escuela bilingüe, fuera de la escuela.
Las iniciativas que buscan llevar el mundo de la cultura angloparlante fuera de las aulas del Instituto se concretan a través de espacios como ¨El rincón del estudiante de inglés¨, una columna que se publica en este diario desde el año 2001 y que cuenta con seguidores muy consecuentes.
En este inicio de 2004 las novedades se multiplican: por un lado se propone la implementación de cursos para niños basados en la neurociencia -tal como se comentaba al principio de esta nota- que facilitan las situaciones de aprendizaje y la motivación en clase, basados en el entrenamiento desarrollado con Lucrecia Prat Gay y con María Teresa Manteo, dos reconocidas difusoras de estas teorías.
También para los chicos será ¨Art in English¨, un curso de apreciación del arte en inglés dirigido a alumnos de EGB 1 y 2, basado en el análisis y la experimentación a partir de diferentes exponentes de la historia del arte, comenzando por el arte egipcio hasta llegar al Pop art.
Otra atractiva novedad es la llegada de Chris Wander, un profesor recién llegado de Inglaterra, que estará a cargo de las clases de Conversación para estudiantes avanzados, que constituye una oportunidad inapreciable para actualizar el vocabulario coloquial y el nivel de comprensión, en un intenso intercambio con un hablante nativo.
Como se ve, un aniversario muy activo para los responsables de English Study Centre, que hoy no pueden disimular su orgullo cuando los primeros alumnos traen a sus hijos para que aprendan inglés. Lo que habla no solamente de la calidad de la educación recibida, sino de los cálidos lazos humanos que se han tejido entre alumnos, profesores y familias a lo largo de este intenso cuarto de siglo.
María Inés Ferreyra y Marcela Pena rodeadas por algunos de sus profesores: preparativos para un 2004 muy intenso
El característico frente de English Study Centre: un edificio pensado para la enseñanza



