Próximo a cumplir 73 años, su vida se apagó a causa de una repentina dolencia casi llegando la Nochebuena de 1994.
Su espíritu luchador lo llevó a ser uno de los referentes mas destacados del periodismo campanense, continuando la senda que iniciara su padre a principios del siglo pasado.
Desde estas columnas, que supo engrandecer con su pluma ágil, hoy rendimos homenaje a su memoria.



