Participaron por lo menos dos policías bonaerenses, cuatro locales y dos agentes de Tránsito. Según trascendió, el vehículo fue advertido con el escape "libre" y la policía dio la orden de incautarlo. Los propietarios aparecieron e intentaron resistir la medida.
Gritos, llantos, forcejeos. Una de las cuadras más concurrida de "la Rocca" vivió ayer momentos de tensión cuando la Policía bonaerense incautó una motocicleta estacionada sobre la vereda, ante la resistencia de la familia propietaria del vehículo.
El hecho se desencadenó cerca de las 20 a la altura del local Punta del Diablo, justo enfrente a la redacción de La Auténtica Defensa. Según aseguró una agente de Tránsito en el lugar, la policía provincial tenía la intensión de confiscar el rodado por tener montado un caño de escape liberado, es decir, sin el sistema silenciador dentro, algo que está penado por la ley.
Cuando la familia dueña de la motocicleta se percató de que querían secuestrarla, empezó una discusión que fue ganando calor con el correr de las palabras. "Voy a ir a hablar con el intendente" gritaba una mujer, muy alterada. "A mí no me toqués", replicaba un bonaerense, un poco fuera sus cabales.
Justamente, este último oficial decidió retirar la moto de manera intempestiva, generando un fuerte forcejó con la mujer. El hombre que la acompañaba también intercedió, siendo reducido por personal de la Policía Local sobre el capó del móvil de Tránsito, aunque luego de controlarlo lo dejaron ir.
La escena, "musicalizada" por los desesperados llantos de una joven -al parecer, la usuaria efectiva del vehículo-, terminó con la moto en la caja del móvil de Tránsito y las fuerzas policiales desconcentrándose rápidamente, luego de haber logrado congregar una gran cantidad de peatones alrededor de su repentino (¿y desmedido?) operativo.
LA POLICÍA LOCAL REDUJO A UN INDIVIDUO.



