La fundición echó a 31 empleados, que ayer se congregaron en las puertas del Ministerio de Trabajo provincial para reclamar. Se dictó la conciliación obligatoria por quince días.
Una importante manifestación se desarrolló ayer en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, ante la decisión de la empresa Titania de despedir a 31 de sus empleados.
Con bombos y canticos, los trabajadores metalúrgicos reclamaron la intervención del gobierno en el conflicto, accionar que llegó mediante el dictamen de la conciliación obligatoria luego de una reunión mantenida entre las partes.
La medida, que se extenderá por dos semanas, exhortó a los trabajadores a presentarse hoy a la 6 de la mañana en sus respectivos puestos de trabajo.



