A Tamara Fernández le sucedió algo insólito. Tras inscribirse en el concurso Miss Mundo Neuquén, participar, ganarlo y ser condecorada Reina de belleza, le quitaron la corona por ser madre. Lo extraño es que la candidata aclaró en el momento de la inscripción ser mamá de Cloé, de dos años.
Denunciada por las propias compañeras del certamen, ahora no podrá venir a participar de la final en Buenos Aires y puede sufrir sanciones legales. Todas sus fotos con corona deben ser retiradas de las redes sociales.
¿Discriminación o desobediencia?
Hace cuatro años Jeena Talacko-va, Miss Canadá y Miss Universo, reveló haber nacido varón bajo el nombre Walter Talackova . Fue un escándalo que puso entre las cuerdas al mismísimo Donald Trump, actual candidato a las próximas elecciones presidenciales en los Estados Unidos, en ése entonces realizador del evento.
El Panóptico pregunta: ¿no será el momento en el que en la Argentina se cambie el arquetipo de la linda obediente?
En la Antiguedad más remota, la diosa era la unión de los ideales de belleza y maternidad. Luego, con la llegada del patriarcado la mujer se compartimentó entre ideal sexual y maternidad. Para los romanos Venus era la diosa del amor carnal y Juno la del hogar. Lo mismo para los griegos, con Afrodita y Hera.
Hoy, encontramos creencias que siguen dándole a la mujer el lugar que antes ocupaba la diosa. Los católicos y cristianos tenemos a la Virgen, a la que los místicos llamamos la Señora, que en sus múltiples apariciones renueva la alianza con sus hijos. Que no se preocupe la bella Tamara por lo que el reglamento le prohíba. La verdadera corona ya la tiene, aunque muchos no tengan ojos para verla.



