Es la segunda vez que asaltan la vivienda ubicada en Colectora Norte al 1000. "Se llevaron de todo, no dejaron casi nada", lamentaron.
Taladro en mano, Alberto arregla la puerta de entrada. "Amén de todo lo que perdimos, también hay que trabajar para tratar de recuperar la tranquilidad", dice el tío del Intendente Sebastián Abella, mientras corrige y refuerza la puerta que el domingo fue violentada. Adentro, su esposa, Laura, intenta reír para no llorar. Pasaron dos días del robo, del segundo robo que sufren en su casa, y juntan fuerzas para seguir tirando.
El domingo, mientras ellos se encontraban en la Ciudad de Buenos Aires, a donde Laura había asistido a un evento de "Arte Floral", delincuentes ingresaron a la casa ubicada en Colectora Norte al 1000 (entre Urquiza y Salmini, en el barrio Banco Provincia) y revolvieron todo lo que encontraron, causando destrozos en diferentes habitaciones. El botín fue variado: desde una notebook y un televisor hasta comida y papel higiénico, pasando por ropa, calzado y hasta una colección de rosarios.
"Se llevaron de todo, no dejaron casi nada", lamenta Laura. "Esto es una violación. Sólo les pido que no vengan más, que no queda nada más", agrega con resignación quien es responsable del emprendimiento Néctar Floral.
En el robo anterior, al igual que en éste, ella y su marido habían salido temprano (alrededor de las 6 de la mañana) con valijas rumbo a Capital Federal. "Nos tienen que haber visto", piensan.
De nada sirvió dejar algunas luces y el televisor prendido: los delincuentes ingresaron igual y, una vez adentro, se movieron a sus anchas. "Aunque algo debe haber pasado, porque quedaron algunas cosas acomodadas que finalmente no se llevaron", advierte Laura, cuyo dolor también pasa por las dificultades que deberá atravesar ahora para poder concretar un viaje que tenía programado a Brasil, donde iba a competir en un evento Iberoamericano de Arte Floral. "Llevó años preparando esta participación", lamenta.
En diálogo con La Auténtica Defensa, Laura pide un párrafo especial para agradecer. Porque siempre, en las malas, aparece esa mano amiga que no duda en brindar ayuda: "A mi sobrina Elisa, a Elio Distéfano, Gabriel Bueno, Yanina Peña, Jorge Nicrosini y Eduardo Fernández", destaca.
Alberto y Laura ya radicaron la denuncia en la Comisaría Campana. Y cuentan que personal de Policía Científica estuvo en el domicilio tomando huellas dactilares. También los efectivos de la Policía Local afectados al barrio Banco Provincia, quienes suelen caminar con asiduidad por la zona.
LA PUERTA DE LA CASA FUE VIOLENTADA POR LOS DELINCUENTES PARA ACCEDER AL INTERIOR.



