La quinta obra de Misericordia corporal es Visitar al enfermo. No es dar de comer, ni de beber, tampoco ropa o vivienda. Es dar tiempo. Ya lo dijo el sabio, el que da tiempo da lo mejor de sí, porque el tiempo no vuelve.
La enfermedad es una experiencia que a todos, tarde o temprano, nos toca vivir. Ante una sociedad triunfalista, estar enfermo dejó de ser un evento pesaroso y pasó a ser una verguenza, un estigma.
Hay que estar radiante y simular ante el dolor. Ya no hay gripes, hay "alergias", el cáncer no se pronuncia con todas las letras y el SIDA se esconde con siete llaves. Eso hace que el que padece una enfermedad no sólo tenga que lidiar con el mal momento, sino con un alrededor que hostiliza y aísla.
Argentina, país solidario si los hay, tiene desde el año 2002 una organización creada por el Dr. José Pellucchi que tiene por objetivo acompañar en los hospitales a enfermos sin distinción de raza, género o credo, los Payamédicos. Éste psiquiatra, hoy director del Teatro estable de la Facultad de Medicina de la UBA y ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires , usa la Terapia de la Risa basándose en datos científicos: la alegría libera endorfinas, la hormona del placer y ayuda a recuperar la salud.
Los jóvenes que participan del proyecto llegan a la sala de internación vestidos de payasos, con narices de goma y zapatos enormes. En pocos minutos arrancan carcajadas de los niños con sus chistes, tropezones y ocurrencias. Desdramatizan el ambiente en el que se encuentran aburridos y con miedo. Les ayudan a crear defensas emocionales, luego de tratamientos invasivos y dolorosos. Les atenúan las secuelas traumáticas que produce el estar lejos de casa. Les cantan, bailan y abrazan. Principalmente abrazan.
Está comprobado que los Payamédicos mejoran la relación médico/ paciente, familiares/enfermeros y hace que los vínculos con la institución funcionen con más versatilidad.
Los actores reciben una formación previa y tienen como único requisito haber terminado el secundario.
Trabajan interdisciplinariamente con psicólogos, médicos y psiquiatras. Colaboran ad honorem con la recuperación de los enfermos y se los ve felices, porque no hay fórmula más extraña que la del amor, cuánto más se da, más vuelve y nos colma con su luz.
www.payamedicos.org



