Por las incesantes precipitaciones y el estado del campo de juego, el árbitro Ramiro López decidió suspender el encuentro con Juventud Unida de Gualeguaychú. Fue reprogramado para el martes a las 15.30.
Las expectativas por ver el debut de Villa Dálmine en la temporada 2016/17 del Nacional B quedaron postergadas. Las incesantes lluvias que cayeron sobre nuestra ciudad anegaron el campo de juego del estadio de Mitre y Puccini y, por ello, el árbitro Ramiro López decidió no jugar el partido frente a Juventud Unida de Gualeguaychú.
La decisión fue correcta. A pesar de la gran cantidad de agua caída, el campo de juego había soportado bien, pero empezaba a mostrar charcos en algunos sectores y, sobre todo, se había comenzado a inundar el sector lateral del lado de los bancos de suplentes.
Esta situación se observaba alrededor de las 14 horas. Y como los pronósticos no indicaban que las lluvias fueran a detenerse, se acordó la suspensión del encuentro.
"Con el buen criterio del árbitro y la buena predisposición de los dos equipos se decidió no jugar. Había diferentes factores que no ayudaban a la práctica deportiva ni al espectáculo", señaló el Vicepresidente de Villa Dálmine, Jorge Milano, al anunciar la suspensión.
Al mismo tiempo, el dirigente Violeta confirmaba la reprogramación del partido para el martes a las 15.30 horas, ya con el visto bueno de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Así, los dirigidos por Walter Marchesi tendrían que afrontar los primeros tres compromisos del campeonato en ocho días, dado que luego de enfrentar a Juventud Unida, el sábado visitarían a Los Andes y luego, el miércoles 7 de septiembre, se medirían con Gimnasia de Jujuy.
ASÍ LUCÍA AYER A LAS 14.30 EL CAMPO DE JUEGO DE MITRE Y PUCCINI.



