Sobre la calle Colón, la peluquería marca tendencia en Los Cardales.
Luis recibe a La Auténtica Defensa en su local, que como el dice, "es mi casa". Tanto él como Cecilia, su socia, han hecho de la atención al cliente una filosofía de vida. "Tratamos que la gente también se sienta como en casa, que no solo se haga un color o un corte sino que ademas se sienta bienvenida y tratada con cariño y hospitalidad, como en casa" cuenta Luis.
Pero eso no es todo, como en toda buena peluquería, la onda es la clave, y descubrir qué le quedará bien a cada clienta es la esencia del talento. Luis desctaca que el pelo, como la ropa, los zapatos y el maquillaje son parte de la personalidad de la mujer, por eso el trabajo del peluquero es descubrir como explotar esa personalidad y reflejarla en un corte, un color o un peinado.
"Somos muy exigentes con nuestro trabajo, y estamos orgullosos de tener clientes no solo de Cardales, sino de Escobar, Campana, Capilla, Pilar y Zarate. Hay gente que nos conoció y viene de lejos solo para atenderse en la peluquería. Desde que abrimos en 2012 trabajamos mucho. Hay gente que primero viene él o ella, luego trae a su pareja, después a los chicos, y terminamos atendiendo a toda la familia" describe Luis y se nota en los turnos tomados y la gente que espera ser atendida.
Antes de abrir la peluquería en Cardales Luis trabajó 25 años en Buenos Aires en su propio local. También hizo televisión y trabajó con Nito Artaza y Gerardo Sofovich. Ahí aprendió mucho y ganó mucha ductilidad. Su gran maestro fue Miguel Angel Martinucci "el mejor peluquero de la Argentina" cuenta y se emociona. "El me formó, pulió mi talento y me enseñó a trabajar".
Pero en un momento Luis decidió abrir su peluquería en Cardales. "Fue muy jugado, fue una apuesta fuerte y riesgosa. Pero desde el principio trabajamos mucho, entonces decidí cerrar la peluquería de Buenos Aires y me dediqué a full a Cardales. En el pueblo fue un suceso porque la gente me conocía de chiquito, pero nunca me había visto trabajar. Entonces fue un boom y trabajamos mucho desde el principio."
"Este es mi lugar -dice Luis- aquí tengo muchos amigos, y mis clientes son mis amigos, nosotros charlamos mucho con la gente y hacemos que se sienta bien, que sea bien atendido y valorado. La gente cuando viene a la peluquería se va contenta por que le gusta lo que le hicimos, y porque la pasó bien el rato que estuvo acá. Por eso siempre vuelven".
EN LOS CARDALES, LUIS ASEGURA QUE TAMBIÉN RECIBE CLIENTES DE CAMPANA, ESCOBAR Y PILAR.



