A los señores obispos, curas y sacerdotes de la iglesia católica de Campana.
A los pastores y guías espirituales de otros credos religiosos.
A la comunidad laica y civil.
A la comunidad atea.
A todos.
Fátima: El evangelio de la segunda venida de Jesucristo a la Tierra.
En nuestra jerga hacemos referencia a "Fátima", en relación a todos los prodigios ocurridos alrededor del santuario de dicha ciudad lusitana, desde 1917 hasta la fecha. Estos prodigios, que en leguaje cristiano se llaman milagros, están bien documentados, en particular por la iglesia católica, sobre todo en lo referido a los sucesos de 1917. Desde hace algunos años venimos trabajando en la ciudad de Campana y sus alrededores, con un grupo de amigos, sin representatividad religiosa, resaltando en la difusión de este tema, los eventos ocurridos a partir de 1989 en particular a Giorgio Bongiovanni. Por un lado, porque son tal vez los menos conocidos y por el otro, porque paradójicamente son los que le terminan de dar sentido y vigencia al resto de las manifestaciones. No se puede comprender el mensaje de Fátima sin escuchar lo que Bongiovanni tiene para decir. Su estigmatización es única, ya que ocurre para darle continuidad al contenido de los mensajes que ocurrieron en uno de los centros espirituales más importantes de la cristiandad. Y no solo es necesaria, sino que es la estructura fundamental para comprender todo el resto del mensaje e integrarlo a una sola unidad conceptual.
Este ciudadano italiano, en ese año y en ese lugar, recibe las señales de Jesuscristo en su cuerpo, dando así, inicio a un recorrido por todo el mundo para anunciar que estos son los tiempos de la segunda venida de Cristo. La estigmatización permanente de su ser, o por lo menos de un largo período de tiempo que llega hasta nuestros días, es un fenómeno que ha ocurrido pocas veces y sobre todo a personalidades que han revolucionado la cultura cristiana de su tiempo (Padre Pio de Pietrelcina, Teresa Neumann, San Francisco de Asis, San Pablo). Vale aclarar que la señal de los estigmas ha ocurrido también de manera eventual en muchas otras personas, apareciendo espontáneamente en fechas, que por lo general, hacen relación a la vida de Cristo, (pascuas, navidad, etc.) y luego desaparecen. Algunos de ellos han sido reconocidos por la iglesia y otros tantos no. Con o sin razón, este no es el caso ya que como mencionamos antes, esta señal convive en el cuerpo de Giorgio y somos testigos de ello.
Más allá de consideraciones personales, nuestra verdadera intención no es sobreexaltar la figura de Bongiovanni, sino, llamar la atención sobre su señal, dar testimonio de la misma, y corresponder con ustedes, en relación a una responsabilidad moral, de orden civil, que nos impone ser conciudadanos y haber experimentado este hecho concreto. Es decir, estamos hablando de algo que es real, físico, tangible, objetivo y maravilloso y que por lo tanto decimos que nuestra responsabilidad de comunicarlo, ya no es religiosa o espiritual, sino de orden civil y por ello nos dirigimos a todos sin diferenciar (credo, cultura o posición social). Hemos tocado las heridas de la crucifixión de Cristo sobre el cuerpo de Giorgio, con nuestras manos como Tomas el apóstol hizo con Jesuscristo. Nuestro testimonio es menor, pero análogo. Y funcional a la dinámica del evangelio que se desprenden de estos hechos en diferentes épocas. La de los apóstoles con la evangelización del mundo a partir del testimonio de Cristo vivo. Y la de todos nosotros, como replicadores, para atestiguar un prodigio que forma parte del evangelio que anuncia su retorno.
Si bien las apariciones de Fátima se sirven de elementos y del lenguaje cristiano, están concebidas para que aun siendo ignorantes podamos comprenderla sin intermediarios. Todos, nos movemos dentro de un orden moral, al tomar decisiones personales en nuestra vida cotidiana. Todos, tenemos una concepción, más o menos desarrollada de lo moralmente correcto e incorrecto, y en el peor de los casos, aun siendo ésta muy precaria, (por ejemplo el caso de un delincuente) también se cumple con la condición suficiente para acceder al mensaje y su contenido. Hasta el ladrón de la cruz diferencia a Cristo, mientras los fariseos no!
A lo largo de este año hubo varios encuentros con gente de diferentes lugares de Europa (España, Italia, Suiza, Austria) en los que Giorgio Bongiovanni pudo compartir su experiencia con quienes se acercaron. Tal vez uds también quieran hacer lo mismo. Con el permiso de sus organizadores y de la Asociación del Cielo a la Tierra, los hemos subtitulado al castellano el video de estos encuentros quedando a disposición de uds este material audiovisual de manera gratuita.
Los abrazamos en la espera que esta información pueda ser verdaderamente útil para la transformación de toda la sociedad en relación a los tiempos por venir.
Los esperamos,
Gracias por su atención.
Agustín Saiz
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