Es común escuchar hablar hoy de la Violencia de Genero pero, sabemos que es?
Comencemos entonces por aclarar esta cuestión. La Violencia de género es cualquier tipo de violencia y/o agresión cometida hacia la mujer. Existe la violencia física, la verbal, la violencia económica, simbólica, sexual, ambiental y la violencia obstétrica. Lo que tienen en común: Sistemas de dominación del hombre hacia la mujer, por el simple hecho de serlo. Constituye un acto contra su integridad, su libertad y dignidad.
El concepto de Violencia de género, viene a explicitar la terrible desigualdad entre géneros ejercida sobre relaciones de Poder generadas a lo largo de toda la construcción de nuestra Historia bajo un sistema de dominación Patriarcal. Viene a mostrar el sentido social del cual nace, dejando de lado, o intentando aun, la idea de que solo forma parte de la vida privada de quienes la padecen y la ejercen. Hay una masculinidad dominante, que menosprecia la vida de la mujer y esto tiene un carácter social que debe ser analizado y transformado.
Desde la Psicología social, planteamos que el Hombre (y la mujer a quien nunca se incluyó en los libros), es un ser de necesidades que solo se satisface socialmente en relaciones que lo determinan. Se configura en una actividad transformadora, en una relación dialéctica mutuamente modificante con el mundo. Relación, como nombramos anteriormente, que tiene su motor en la necesidad. Así, el sujeto, desde nuestra teoría, no hay nada en él, que no sea el resultado de una interacción entre individuos, grupos y clases.
Nuestro objeto de estudio es la relación entre estructura social y configuración del mundo interno del sujeto, relación que es abordada a través de la noción de vínculo. La Psicología Social opera en grupos, y visualiza su trama vincular, pero no por ello dejamos de lado al individuo.
En los grupos de mujeres que se encuentran en situación de Violencia, la Psicología Social trabaja en grupos a partir de una necesidad compartida, la cual será, recuperar su integridad como sujeto de Derecho, se trabaja a fin de potenciar el trabajo en común apuntando hacia un Proyecto a través de la cooperación, la pertenencia y la comunicación. Desde tambien se trabajan los factores de protección desde la Prevención Primaria, como la autoestima, la comunicación y la creatividad.
En el ámbito comunitario se trabaja los diferentes modos de fomentar la integración y la igualdad de género fomentando una estructura de poder horizontal y toma de decisiones democráticas, se busca fortalecer la construcción de redes de compromiso, y la reconstrucción permanente de las mismas para poder trabajar la prevención en distintas áreas institucionales.
Hasta aquí hablamos de la violencia de género, de la Psicología Social y como se trabaja. Pero vale también aclarar por qué nos podemos ocupar de ello, y lo hacemos porque consideramos al sujeto, en este caso a la mujer en situación de violencia, y remarco la palabra situación, porque desde nuestra visión nos detenemos en el aquí y ahora, y trabajamos con el otro entendiendo que esta contextualizado siempre de manera situacional. Volviendo… su subjetividad, como la de todos y todas, es configurada en un espacio y en un momento social histórico específico, el cual le brinda oportunidades, pero también clausuras. Y aquí quisiera detenerme, porque es importante aclarar, que la mujer que se encuentra en esta situación, recorre siempre un ciclo de tres fases, lo que se conoce como "El ciclo de la Violencia de Genero":
La primera se denomina: Fase de acumulación de la tensión: En esta fase los actos o actitudes hostiles hacia la mujer se suceden, produciendo conflictos dentro de la pareja. El maltratador demuestra su violencia de forma verbal y , en algunas ocasiones, con agresiones físicas, con cambios repentinos de ánimo, que la mujer puede comprender y que suele justificar, ya que no es consciente del proceso de violencia en el que se encuentra involucrada. De esta forma, la víctima siempre intenta calmar a su pareja, complacerla y no realizar aquello que le moleste, con la creencia de que así evitará los conflictos es decir que la misma mujer se culpabiliza por los actos del hombre.
La segunda se denomina Fase de agresión. En esta fase el maltratador se muestra tal cual es y se producen de forma ya visible los malos tratos, tanto psicológicos, físicos y/o sexuales, hay que aclarar también, que aunque el hombre sea la pareja, cuando las relaciones sexuales son forzadas, son violaciones. En esta fase se producen estados de ansiedad y temor en la mujer, donde en el mejor de los casos (los cuales son lamentablemente los menos) recurre a pedir ayuda.
La tercer fase, se la conoce como Luna de Miel, tras los episodios violentos, el maltratador suele pedir perdón, mostrarse amable y cariñoso, suele llorar para que estas palabras resulten más creíbles, jura y promete que no volverá a repetirse, que ha explotado por "otros problemas" siempre ajenos a él. Jura y promete que la quiere con locura y que no sabe cómo ha sucedido. Incluso le hace creer a la víctima que esa fase de violencia se ha dado como consecuencia de una actitud de ella, que ella la ha provocado, haciendo que ésta llegue a creerlo. Con estas manipulaciones el maltratador conseguirá hacer creer a su pareja que "no ha sido para tanto" y que solo son "peleas de parejas".
Estas fases son más o menos marcadas, pero siempre están, hay casos en los que la tercer fase directamente desaparece y otros en los que la consecuencia, es el femicidio, pocos son los casos, en donde la mujer pide ayuda, y logra escapar de esta situación.
Es común escuchar, "si le pega es porque ella quiere", "si no quisiera vivir así, se iría de la casa" etc, pero estos no son más que mitos impuestos por la misma sociedad patriarcal que se repiten acríticamente. Las situación de violencia son complejas, hay una dominación a través del sometimiento constate, estas mujeres mayormente son amenazadas con su familia, las que son madres amenazadas con sus hijos/as, son violentadas económicamente, donde el dinero es manejado por el hombre, por lo tanto la mujer queda sin acceso a los ingresos económicos, sucede también que mientras circulan estas tres fases, la mujer es apartada lentamente de todo su entorno, lo que rompe con sus vínculos más íntimos, y el hombre se vuelve la única persona cercana, quien no deja de hostigarla en ningún momento, lo que provoca que la mujer por un miedo aterrador, permanezca en la misma casa junto al agresor y acepte que esa, es la manera en que le "toco vivir".
La psicología Social rompe con los prejuicios, es imprescindible trabajar desde los factores nombrados, entender que la mujer está allí no porque quiere, sino porque su relación se configura en un contexto del cual se hace meramente difícil salir y transformar. Trabajar hacia una adaptación activa a la realidad, en donde la mujer y su entorno puedan aprehender la realidad para poder transformarla. Priorizar la escucha y la contención, es lo principal desde nuestro rol como psicólogos/as sociales, y como seres humanos.
No olvides, que esto sucede en todas las clases sociales, no hay rasgos específicos para que la mujer se encuentre en dicha situación. Recorda siempre, que si te maltrata, no te quiere. El amor es libertad, el amor hace bien.
Sigamos construyendo entre todos y todas, una sociedad más justa e igualitaria.
Noelia Grasso, Psicologa Social y Acompañante Terapeutico / Integrante del plantel de profesionales de la Primera Escuela Itinerante de Psicologia Social - Sede Campana



