Por la 10ª fecha, el Violeta enfrenta el domingo a Estudiantes en el estadio Juan Gilberto Funes. Falcón y Carboni están descartados por las lesiones que arrastran. Mientras que Cérica y Palma arrastran fuertes golpes.
Sin descanso, el plantel de Villa Dálmine regresó ayer por la mañana a los entrenamientos y rápidamente comenzó a trabajar en la recuperación del desgaste realizado ante Crucero del Norte, que se suma al trajín del partido en Tucumán con posterior regreso en colectivo.
Encima, como el próximo compromiso del Violeta será este domingo en San Luis frente a Estudiantes en el estadio Juan Gilberto Funes (con arbitraje de Andrés Merlos), la partido hacia ese destino será esta noche, para descansar mañana sábado en la provincia puntana.
Por eso son horas decisivas para el cuerpo técnico en cuanto a la preparación de ese encuentro. Especialmente en lo que respecta a la evaluación física de los futbolistas, dado que muchos de ellos arrastran molestias de estos últimos dos encuentros y serán evaluados hoy por la tarde, en la última práctica antes de partir a San Luis.
De movida, Marchesi no podrá contar ni con Horacio Falcón (se recupera de un traumatismo en la pelvis) ni con Leonardo Carboni (lesión muscular en el isquiotibial de la pierna derecha).
Además, ante Crucero, Ezequiel Cérica terminó muy dolorido de una paralítica que arrastra del partido frente a San Martín de Tucumán. Encima, "Pastel" también acumula el desgaste que le significó haber sido padre durante la semana (el martes nació su hijo Lautaro).
Otro que terminó sentido fue Fabrizio Palma, también a raíz de un golpe que, tras el partido no lo dejaba caminar con normalidad.
Así, la recuperación física de cada individualidad será determinante para la planificación del cotejo en San Luis, sobre todo porque el plantel Violeta es corto y la idea del cuerpo técnico no es arriesgar desde lo físico a los jugadores para que éstos no caigan en inactividades prolongadas.
Imagen ilustrativa. Foto: Archivo.



