La unidad de las tres CGT era un reclamo reiterado de diferentes sectores que suponían que de esa manera el sindicalismo tendría más fuerza, "juntos podemos más", para plantarse frente al Tsunami provocado por el actual gobierno con aumento del desempleo y suspensiones, baja del poder adquisitivo de los salarios y pérdida de derechos laborales, entre otras calamidades.
Antes de su unidad formal, las tres CGT presionaron, incluyendo una multitudinaria concentración, para lograr que el Congreso dictara una ley que frenara, aunque temporalmente, la ola de despidos, públicos y privados. que sacudía y continúa sacudiendo al país.
En el ínterin hubo una negociación exitosa por la deuda que el estado mantenía con las obras sociales sindicales por lo que no asombró el silencio ante el previsible veto de la ley por parte del presidente Macri.
Concretada la unidad optaron, en consonancia con esta época de revolución de la alegría, por negociaciones y no por medidas de fuerza, aunque prometen huelga general y nadie les cree.
La que sí tiene actitudes más acorde con la situación de los trabajadores es la CTA, ahora unificada, pero que es consciente de la necesidad imperiosa de la unidad en la acción con la CGT para lograr resultados satisfactorios a los reclamos.
El gastronómico Luis Barrionuevo, que alguna vez se confesó recontra alcahuete de Carlos Menem, líder indiscutido de una de las tres patas del triunvirato que dirige la CGT unificada y cuya esposa es diputada por el Frente Renovador de Sergio Massa (Ex UCD), ha dicho que a este gobierno no hay que hacerle paros por dos años.
Fruto de esta tibia estrategia y promocionadas reuniones se consiguió un bono que no es obligatorio, por única vez y para fin de año, cuyo monto virtual es de $ 2.000 ya que deberá ser negociado por los trabajadores sector por sector, tanto su factibilidad como su importe y que en el caso de los empleados públicos, estos deberán negociarlo con cada provincia. Por lo pronto la Gobernadora Vidal adelantó que la Provincia no lo va a pagar bono y en el sector de las PyMEs dicen que no están en condiciones de pagarlo. Pareciera que el bono también "es un camino".
Cabría agregar expresiones de Jorge Triaca, Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Nación, que este bono sería todo el reconocimiento por la pérdida del poder adquisitivo del salario en este año y que las futuras paritarias deberían corregir la inflación del año que viene que el gobierno estima en un 17%.
Resulta curioso que este gobierno que promueve el diálogo y el consenso se niegue permanentemente a reabrir las paritarias que como todos sabemos son básicamente el ámbito adecuado donde empresarios y trabajadores dialogan y alcanzan consensos. Como el tero, gritan en un lado y ponen los huevos en otro. Como diría Pepitito Marrone: ¡¡¡ Mamita querida !!!.



