En mi columna de la semana pasada, hice mención a cómo está impactando "el cambio", o mejor dicho el feroz ajuste, sobre las familias argentinas y cómo repercute sobre los estudiantes universitarios en particular.
Con mucho pesar en estos días nos enteramos a través de La Auténtica Defensa que ya no habrá más extensión del CBC de la UBA en la ciudad vecina de Zárate. Dicha extensión era como un bálsamo para muchos estudiantes de Campana que poblaron la misma hasta ser más del 40% de la matrícula.
Lamentablemente, los estudiantes campanenses que en estos días se están enterando de la situación, tienen pocos caminos o alternativas para concurrir a la prestigiosa Universidad de Buenos Aires.
Una posibilidad es alquilar un inmueble en CABA (los más baratos rondan los $7000 más expensas) o viajar constantemente (que tampoco es barato y además te destroza con el correr del tiempo) o inscribirse en alguna opción privada, algo más costoso aún.
Sabemos que dentro de los conceptos del "cambio" las universidades públicas son consideradas un gasto, pero es la educación es la única herramienta que iguala a los estratos sociales. Quiero suponer que el gobierno de la ciudad de Campana, de alguna manera tomará cartas en el asunto y buscará la forma de abrir el CBC para aquel 40% de estudiantes que hoy buscan su futuro.
En el medio, sigue pendiente revisar a fondo el tan cuestionado y cuestionable servicio que monopólicamente presta Chevallier a nuestra la ciudad, y pensar conectividad de Campana con CABA en términos estratégicos. Digo esto ya no sólo pensando en los estudiantes, sino también en vecinos que viajan a diario por trabajo y por temas de salud, entre otras cuestiones no menos importantes. Puntualidad y seguridad, brillan por su ausencia.
En otro orden de cosas, aprovecho la oportunidad para dar mis sentidas condolencias a las familias de los trabajadores de la construcción que perdieran sus vidas en el lamentable hecho que enlutó nuestra ciudad.
Tomás Buzzi / Facebook: Frente A Buzzi / Twitter: @FrenteBuzzi



