El municipio lo heredó de la administración Giroldi y busca reiniciar las obras que fueron prometidas para marzo de 2014. Los adjudicatarios están cansados de promesas y temen que sea intrusado. Se esperan novedades para la próxima semana y poder arrancar antes de fin de año.
El complejo habitacional "Barrio 104" o "Jorge Rubén Varela", que se encuentra detrás de la cancha de Puerto Nuevo, inscribe a Campana en el largo listado de ciudades que cuentan con obras inconclusas dentro del marco del Plan Federal de Viviendas del último gobierno.
Iniciado en 2012 y con fecha de entrega para octubre de 2013 primero, y marzo de 2014 después, hoy se encuentra a un 70% de su ejecución pero totalmente parado. Sin embargo, a decir del Secretario Privado del Intendente, Javier Contreras, podría haber novedades la próxima semana.
Estas novedades están vinculadas a la adjudicación de la obra a una nueva empresa constructora, ya que en junio último el Municipio le rescindió el contrato a la responsable original, Sentra S.A. (ver recuadro).
Según se explicó a la prensa en aquella oportunidad, "la medida se tomó ante el incumplimiento por parte de la empresa en los plazos de obra y pese a haber cobrado los fondos necesarios para su avance luego de las intensas gestiones encaradas por el Municipio ante el gobierno nacional".
Piloto nacional
A la ya lamentable circunstancia de tener a 104 familias esperando por acceder al sueño de la casa propia, se suma la experiencia fallida. Porque el "Barrio Jorge Rubén Varela" se trataba de una experiencia piloto en el país en el ámbito de las "Viviendas Sociales".
En muy resumidas cuentas, el Barrio Varela es un "Plan Federal" pero mejorado, a través de la intervención de la Seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica, comandada por el hoy Diputado Abel Furlán, y su Fundación, Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, cuyo titular es Jorge Borgognone.
Entre otras cuestiones, la Fundación se encargó de recibir el terreno adquirido por la gestión Giroldi, sortear ante Escribano Público las viviendas entre las 104 familias adjudicatarias, y cobrar cuotas mensuales cuya finalidad era plasmarlas en las mejoras no contempladas en el diseño original: terminaciones en yeso, aberturas de aluminio, una platea para futuras ampliaciones, o una puerta balcón, entre otras.
Estas cuotas son también motivo de preocupación de algunos adjudicatarios. Aquellos que las pagaron en su totalidad, habrían desembolsado entre $130 y $160 mil, depende las versiones. Además de que el barrio sea intrusado mientras esperan su reactivación, temen que ese dinero nunca se vea plasmado en las mejoras prometidas.
Consultado al respecto, Borgognone, titular de la Fundación, aclaró a La Auténtica Defensa que, por un lado, alrededor del 30% de las familias dejaron de pagar las cuotas y no completaron su totalidad. Y por el otro, que la Fundación siempre transfirió el dinero de las cuotas a la constructora. Serían aproximadamente unos $10 millones, y estarían debidamente documentados.
"Algunas mejoras prometidas –dijo Borgognone- pueden verse a simple vista, como la platea para futuras ampliaciones o terminaciones en yeso de los interiores las viviendas más avanzadas. Pero no podemos evaluar los faltantes prometidos hasta que finalice la obra. Ahí vamos a revisar caso por caso, y nos ocuparemos de agregar lo que falte: un bajo mesada, una reja, un termotaque, etcétera".
Borgognone aclaró también que, por esta situación anómala, la Fundación Nuestra Señora del Rosario no ha rescindido su contrato con Sentra S.A., para poder accionar legalmente en su contra, de ser necesario.
Idas y venidas
En enero pasado, se anunció desde el municipio que se había logrado destrabar fondos para reactivar la obra que estaba suspendida desde el año anterior. Incluso Abella hizo hincapié en la voluntad de su gobierno de solucionar todas las obras inconclusas y los problemas que dejó la gestión anterior.
"Los vecinos –dijo entonces el Intendente- nos plantean el problema de seguir alquilando y pagando una cuota que se les hace imposible. La idea es ir solucionando problemas. Esta misma empresa también es la que estaba en la construcción de la calle Crosio que también quedó por la mitad. Seguramente vamos a seguir hablando para que esa obra también se concluya".
Sin embargo, la buena noticia duró poco y la rescisión del contrato con Sentra S.A. tuvo lugar cuatro meses después. Y a la sensación de zozobra de los adjudicatarios, se sumó un nuevo condimento: hace 1 mes, algunos de ellos participaron en una reunión organizada por el municipio, en la que se les dijo que estaba prácticamente todo listo para la nueva licitación. Las locales JUSA S.A. y Alquivial S.R.L., sonaron como posibles interesadas
Los adjudicatarios hicieron sus propias averiguaciones y llegaron a la conclusión de que ninguna de las dos empresas está interesada, básicamente porque los números no cierran: el valor que ofrece el Estado por metro cuadrado sería de unos $11.500.- cuando al menos una de las dos empresas habría manifestado que el número tenía que ser de $15.500.- para poder arrancar.
"Lo que no saben ellos –dijo el Secretario Contreras- es que hay dos jugadores más, y están interesados. Les pedimos un poco de paciencia, porque se trata de una obra a medio terminar, y por ende con muchas consideraciones por evaluar tanto técnicas como administrativas. Posiblemente, a fines de la próxima semana tengamos novedades. Nuestra meta es que podamos reactivar la obra antes de fin de año".
El barrio está detrás de la cancha de Puerto Nuevo.
“Varias veces vimos gente viendo los partidos de Puerto Nuevo asomados desde las ventanas", dijo uno de los adjudicatarios que teme por la intrusión de las viviendas sin terminar.
Un peso pesado
Sentra S.A., presidida desde 2004 por Carlos María Jaunarena, manejó obras importantes en toda la Argentina, pero concentró su energía en la provincia de Buenos Aires: Avellaneda, Campana, Moreno, Quilmes y Junín, entre otras, saben de su paso. "Sentra es uno de los grandes jugadores en materia de obra pública en la Nación, habiendo sido beneficiada en varias licitaciones del Plan Federal de Vivienda en la Provincia, tanto en el Subprograma Federal de Construcción de Viviendas con Municipios como en el Plurianual o Plan Federal de Viviendas II", confió a Clarín en 2011 la ex Diputada bonaerense de la Coalición Cívica, Maricel Etchecoin.
En ese mismo año, luego de la salida de Sergio Schoklender de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, Sentra S.A. fue una de las encargadas de continuar las obras de "Sueños Compartidos". Esas viviendas, incluyen la tecnología de paredes levantadas a partir de paneles de telgopor de alta densidad, fabricadas en instalaciones de Madres. De ahí se explicaría que Sentra S.A. haya integrado esa tecnología, la de paredes de telgopor, en unidades del "Barrio Varela" que ya habían sido iniciadas con ladrillos tradicionales.



