Luego de tres meses de espera, cambios y piedras en el camino, se logró el objetivo y así poder mejorar la calidad de vida del joven campanense.
El lunes se hizo entrega de la mochila de oxígeno para el campanense Lautaro Barrios en el Plaza Hotel, donde Pablo Monterrosa y su equipo le pusieron fin a esta campaña. "Decirte contento es poco. Tenemos un orgullo bárbaro por poder haber hecho un sueño para Lautaro que es un chico que tiene los pulmones pinchados y necesita la mochila de oxígeno para poder tener una vida común como nosotros. Hoy tener la mochila delante de nosotros cuando ellos golpearon miles de puertas es un gran logro", remarcó Monterrosa.
En estos tres meses, la campaña solidaria tuvo varios cambios. Se había pactado a 90 días con un vendedor de Córdoba, que no cumplió. Fue así que se decidió salir a buscar una nueva mochila y surgieron contactos nuevos. "Esta mochila vale 60 mil pesos. El vendedor vio el trabajo solidario que hacemos y nos dejó la mochila a 55 mil. Para eso nos ayudó el Sindicato Guinchero que nos prestó parte de la plata, después Julio, Fabián... ayudaron para poder llegar a los 15 mil que nos faltaban", contó Pablo en diálogo con La Auténtica Defensa.
También hizo referencia a su trato con los padres de Lautaro: "Es un tema complicado porque al principio nosotros la compramos con un vendedor de Córdoba. Esa mochila todavía no llegó, estaba varada en la Aduana. A raíz de eso, en las redes sociales había una cruzada de que no se sabía qué pasaba. Por eso buscamos otra mochila", explicó.
Fabián Flenche, compañero de Monterrosa, destacó: "Hay bastante trabajo que no se vio, fueron muchas preocupaciones que nadie se enteró. Pablo estuvo por muchos lados, averiguando precios, llamando. Nosotros entendimos que los padres estaban apurados y pensaba que uno se había olvidado porque había otras campañas. Siempre se estuvo atrás, y al no haber respuesta inmediata, fue y se compró en otro lado. Es algo que uno no se imagina hasta que pasa. Hay algo que te llena, es inexplicable. La alegría es mucha, sobre todo por el grupo que trabajamos muy bien, nos hacemos tiempo. Si no tenes un grupo así es difícil de lograr".
Además, Flenche se refirió al final feliz de la campaña: "Es un logro gigante, porque incluso desde el momento en que Pablo me propuso ser parte, yo creía que era algo imposible. Cuando empezamos a ver la respuesta de la gente es increíble, la rapidez. Se juntó la plata en dos meses. La gente de Campana y la gente de Argentina en sí es muy solidaria. Tenes que vivir las cosas para darte cuenta. Estos desafíos donde tenés encontronazos te dan más fuerza para seguir y ver que se puede cumplir".
En el lugar también estuvo presente Claudia Giuppone y dio su perspectiva: "Poder tener hoy la mochila es una satisfacción tan grande y un festejo. No sólo por nosotros sino por saber que ahora Lautaro va a vivir de una manera distinta, mucho más digna: va a poder salir a la calle de otra manera, no va a tener que ir a buscar equipo de oxígeno cada dos horas y eso te llena de placer. A los 14 años va a tener una vida mucho mejor de la que la tenía. Se ven las cosas de otra manera. Teníamos miedo que la mochila no llegara, gracias a Dios hoy podemos decir que esta acá y se la podemos entregar a Lautaro. Terminamos el año con mucho laburo y lo empezamos con más porque vienen nuevos proyectos, pero feliz cuando vos ves las caras de las personas a las que ayudas, eso retribuye de una manera increíble. Te hace sentir que todo el trabajo que uno viene realizando, no es en vano, sirve y que al otro cuando vos lo ves distinto le sirve el doble. A veces el valorar esos gestos, valorar esas cosas nos hace pensar en adelante y seguir. A veces el dejar de lado nuestras cosas para ayudar al otro estos gestos te llenan el alma".



