Campana -como se sabe-, padece dos tipos de Emergencias: Las declaradas, como la de la Seguridad Pública, mediante la cual el Estado nos hace saber que nuestra vida individual y familiar está en peligro y las no declaradas: Humanas, Culturales, Sanitarias, Sociales, Estratégicas y Medioambientales.
Nos encontramos con un dato alarmante: todo estudio de estas emergencias, que han devastado a nuestras familias con perdidas de vidas, enfermedades y precarizacion social, demuestra que el Estado Municipal, sus funcionarios y sus concejales; fueron factores causales decisivos de los daños que hoy padecemos.
Hace 18 años, sobre 52 hectáreas de "tierras productivas y aguas de alta pureza" se instaló el "Valle de la Muerte de Landnort"; hace 5 estamos discutiendo un intento privatizador del Estado a favor del Grupo Techint usando a la hinchada de Villa Dalmine como fuerza de choque (lo que conocemos como la gran patraña del canje de nuestro Puerto Soberano de Frutos x Estadio) o que el Estado (con la bendición del enviado del Papa) festeje un mega-emprendimiento llamado Parque Libertadores, que se insertará en medio del valle de inundaciones del Arroyo La Cruz...
Todo tienen un eje común: decisiones políticas que han dañando y siguen dañando el progreso, el desarrollo estratégico y, especialmente, la calidad de vida de nuestra comunidad.
Desde hace muchos años el aire, el agua y la tierra de Campana se han convertido de generadores de buena vida en factores de enfermedades emergentes y muerte de nuestra población. Es el resultado trágico de un sistema de representación concentrado, inculto y desinformado. Que la comunidad de Campana soporte la condena de tener un agua sucia, contaminante y privatizada por ABSA, mientras la Termoeléctrica Manuel Belgrano esta refrigerando sus transformadores de gasoil con 600.000 litros de agua potable por día, extraidos mediante cientos de perforaciones al Acuífero Puelche, nos debe hacer reflexionar sobre la emergencia de democratizar nuestro sistema de representación politica.
Estamos ante la evidencia de lo peligroso que significa restringir nuestra democracia participativa estrechado los límites del articulo 22 de nuestra constitución nacional, que refiere que "El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes".
En Campana, convalidar que 20 concejales cuyo único requisito de admisión es "saber leer y escribir", que han roto todos los pactos electorales saltando de bloque en bloque, que no registran antecedentes teóricos ni culturales ni educativos aplicables a su gestión; estén tomando en este momento decisiones estratégicas de alta complejidad nos expone a nuevas y peores emergencias.
Valorar esta situación nos coloca ante la urgencia decisiva: es impostergable ampliar la participación cultural, social y politica de nuestro pueblo. Estrechar los alcances del Articulo 22 no solo es peligrosamente contrario al interés común, sino a los propios avances constitucionales alcanzados en Argentina, tales como la iniciativa popular para dictar leyes (Artículo 39) y consulta popular –vinculante y no vinculante- (Artículo 40).
Pero ademas conspira contra avances logrados por nuestro propio sistema de representación municipal, que deben ponerse rápidamente en práctica:
- Descentralizar el Estado Municipal acorde a la distribución de Barrios y Asentamientos periféricos al casco urbano (Delegaciones Municipales, Foros Barriales, etc) (Ver Proyecto Abella-Roses Exp. Nº 15576-2015).
- Democratizar la información y la toma de decisiones estratégicas con instrumentos institucionales similares al Consejo Urbanístico Ambiental (ver COU CAMPANA 2011 y Ordenanza), perfeccionados y adecuadamente reglamentados.
- Asegurar la Participación de Vecinos y Trabajadores en el Comité Ambiental Municipal , sacándolo de los despachos del poder central a cada uno de los barrios de Campana. (Ver CAM - Ordenanza 5828/11)
- Incluir taxativamente la participación vecinal directa en el Comité de la Cuenca del Arroyo La Cruz, nuestro campo de conflictos estratégicos de mayor impacto social y medioambiental.
Consultada mi opinión por funcionarios del Estado Provincial, he expresado exactamente esta misma posición.



