En una entrevista exclusiva con La Auténtica Defensa, el Intendente de Campana analizó los temas más importantes de sus primeros doce meses al frente del Municipio: su balance, la relación con el sindicato municipal, la decisión de "importar" funcionarios, la oposición, las obras, la Costanera, ABSA, el peaje, Tenaris, la prensa y las elecciones de 2017, como resumen de una extensa charla junto a tres periodistas de LAD.
-¿Cuál es el balance después de este primer año de gestión?
-Creo que fue bueno. Tuvimos un aprendizaje en el primer semestre y creo que en el segundo todo el equipo, incluido yo obviamente, estamos afianzados de otra manera. Con altibajos, con distintos problemas que fuimos enfrentando, creo que fue bueno el año.
-¿Cuál fue la principal virtud del equipo?
-Creo que la virtud general es que todos entendieron cuál era la función que tenían que hacer, algunos más apasionados otros menos, algunos con más presupuestos otros con menos, pero creo que cada uno entendió su rol y me parece que esperan con ansias el 2017 para arrancar a fondo y realmente hacer que sus áreas funcionen lo mejor posible
-¿Encontró al Municipio cómo se lo imaginaba o peor?
-Me encontré con un Municipio muy antiguo en cuanto a todos los sistemas de modernización del Estado. Un Municipio muy burocrático para los trámites de los vecinos y para la contabilidad interna. Ese es un desafío que estamos encarando desde la parte de Modernización. Me encontré con un Municipio con un problema muy grande en cuanto al costo laboral, en donde tenemos un plantel municipal entre los 50 y 100 empleados menos que tenía la gestión pasada, y esto se debe a que el costo económico de los sueldos se ha elevado mucho. Claramente el Municipio necesitaría tener más personal porque podríamos dar más servicios pero la realidad es que sería poco prudente agrandar el plantel (estamos en cerca de 1900 empleados) porque no nos permitiría hacer la gestión que el vecino nos pide. Nos preocupa desde el día uno el costo laboral que tiene el Municipio, y no porque no se lo merezca el empleado municipal. Pero el vecino de Campana nos demanda cada día más servicios y para darlos necesitamos más equipos, más personal, y se hace complicado expandirse.
-¿El costo laboral fue lo que determinó la suba de impuestos a mitad de año?
-El costo laboral vino de la mano del Convenio Colectivo de Trabajo, la nueva ley 14.656, el 3% de antigüedad para cada empleado, que impactaron de lleno en las arcas municipales. Yo celebro que el empleado municipal mejore su sueldo porque seguramente mejoró su calidad de vida. Eso es indudable. Lo que pasa es que eso priva que el Municipio vaya por nuevos empleados, priva que el Municipio pueda ir por más aparatología, más obra, a asfaltar nuevas calles de manera más agresiva, porque tenemos un mayor gasto de sueldos. Las tasas no se modificaban desde el año 2014 y no nos olvidemos que en su último año Giroldi dio un 35% de aumento, y nosotros dimos prácticamente un 100% más el 3% de antigüedad. No hubo otra alternativa con estos aumentos que tocar las tasas. El año pasado la Municipalidad pagó en sueldos $300 millones, y en el 2016 pagó más de $600 millones. Gracias a Dios ese dinero fue a los empleados, y seguramente eso se gastó en la ciudad de Campana. Pero también tenemos que pagar servicios, tenemos que pagar la recolección de residuos, mantener la atención sanitaria en el Hospital y la obra pública en la ciudad. Entonces la realidad es que tratamos de ser prolijos en ese sentido.
-Cuando se lo planteas al sindicato, ¿cómo avanza el diálogo?
-El sindicato claramente defiende a los trabajadores, y todo lo alcanzado es un logro constituido en el cual no se mira para atrás: se obtuvo y se va por más. Esto sabemos que es así. Pero también hay que tener un equilibrio porque los vecinos de Campana no pueden seguir pagando tasas más altas. Creo que lo estamos ordenando. Me gustaría que me quede algo más de dinero para hacer obras y no depender tanto de Nación y de Provincia.
-¿Esa lógica la entiende el sindicato?
-No, para nada. En 2016 pagamos un 75% de sueldos y no tomamos personal. Hoy tenemos 50 personas menos de lo que había el año pasado. Esto se debe a personas que hemos jubilado y otras que se han retirado. Y realmente me gustaría tener 300 empleados más para darles más servicios a los vecinos, pero no lo podemos afrontar sin irnos a un 80% de sueldos.
-¿Cree de alguna manera que el paro de mitad de año escapó del control tanto del sindicato como del Municipio?
-Vos mirás los grandes movimientos gremiales y cuando hacen un paro es por 24-48 horas para seguir dialogando, y acá fue un paro por tiempo indeterminado desde el día uno. Creo que eso es una falta de experiencia del gremio. Para mi forma de ver fue un paro agresivo en ese sentido, y eso corta cualquier tipo de diálogo. Pero creo que han aprendido tanto el gremio como nuestra gestión de lo que salió bien y de lo que salió mal, en qué nos beneficiamos y en qué no. Esperamos poder tener una mejor relación y no ser tan tajante con las decisiones. Pero ya está.
-¿Siente que el sindicato se paró en el lugar de la oposición?
-Claramente hay personas en el sindicato que pertenecen a otros movimientos políticos. Si se pararon como un partido y no como gremio, hay que preguntárselos a ellos. Pero los vecinos saben quiénes están dentro del gremio y dónde están parados políticamente. Está claro que el sindicato va a defender a los trabajadores y que bajo ese lema va buscar sacar algún beneficio político. Son las reglas y sé que tengo que convivir con eso. Pero me parece que he mejorado el diálogo con ellos, creo que se puede convivir,y si alguno de ellos busca objetivos políticos en el medio, sabrán que hacen.
-Habló de no depender de Nación y Provincia para las obras. ¿Cómo es hoy esa relación?
-Muy buena. Lo que pasa es que queremos tener independencia económica. Hemos firmado convenios con Nación y con Provincia por cerca de $500 millones para proyectos que se están poniendo en marcha y otros que están arrancando en estos días. Pensemos que estamos hablando casi del 45% del presupuesto municipal. Es un número muy importante. Sabemos que en 2017 va a ser igual o parecido en cuanto a estas inversiones. Pero también yo tengo mi orgullo municipal y quiero con plata municipal generar obras, y a eso es adónde vamos: tratar de mantener un Municipio quepague sueldos, recolecte residuos y mantenga la salud, pero también que le dé servicios a los vecinos. Creo que este presupuesto que hemos armado nos va a permitir poner obra municipal en la calle.
-De las obras anunciadas, ¿cuál genera mayor expectativa?
-Son distintas las obras. Tenemos prácticamente $300 millones en tres barrios, donde seguramente va a haber distintos sectores de la sociedad que van a poder ver, disfrutar y vivir esas obras. Creo que la obra que tenemos que poner en marcha -y que estamos trabajando con el secretario de Obras- es la ampliación de la Rivadavia, que va a cambiar el eje de la ciudad hacia un crecimiento para el lado de la Ruta 6. Creo que es la obra que van a disfrutar todos los vecinos de la ciudad. Las otras obras se van a disfrutar más sectorizadamente, mejorándole la vida a más de 20 mil campanenses si se suma la población de esos barrios. Pero la Rivadavia va a ser una ampliación para el eje de la ciudad distinta. La biblioteca también va a ser un eje importante de la gestión, y claramente la sesión de tierras de la costanera es un paso que han buscado muchos gobiernos y que hemos conseguido nosotros.
-¿Preocupa que se extiendan mucho las obras y que los vecinos demoren en ver el impacto?
-Tenemos un plazo de obra de doce meses. Hoy en San Cayetano se puede ver la obra hidráulica casi terminada y la obra de iluminación en un 70%. Arranca en breve la obra de pavimento y veredas. Yo creo que estamos en tiempo. Todos los días me levanto pensando en cómo estamos parados en estos temas.
-Obviamente que no hay garantía absoluta pero, ¿cuál es la expectativa de que San Cayetano no se vuelva a inundar?
-En principio lo que estamos haciendo es que funcione el sistema de evacuación de agua. Vos tenías un canal pequeño entre la vía y la primera calle del barrio en donde no había mantenimiento de limpieza, y había un 60-70% de agua permanentemente en el canal de salida donde están las bombas. Ese canal lo hemos ampliado 6 o 7 veces más, le hemos dado más profundidad y hemos levantado el nivel del dique entre el arroyo y las bombas. Hemos ampliado el canal hasta San Lucía. Y conectamos el canal de la Ruta 9 hacía la Ruta 6. Esto no va a permitir que las bombas estén sacando agua a un nivel muy bajo. Ahora tenés más caudal dentro del canal y la posibilidad de arrancar a sacar agua a un nivel muy bajo. Entonces nunca se va a permitir que el agua se estanque. Y al levantar el dique, evitás que el agua llegue.
-¿Puede ser que la misma gente rompa el dique para cortar camino?
-Y… puede pasar. Eso es una cuestión de cada vecino. Vos podés ir a un barrio a hacer una obra pero si después el vecino rompe la luz… Entre todos tenemos que cuidar los servicios que nos llegan. Sino es muy difícil sostenerlo.
-Al frente de estas obras está Sergio Agostinelli, que no es un funcionario de Campana. Al igual que él, hay varios funcionarios que no son de acá. ¿Cuál fue la lógica a la hora de elegirlos?
-Muchas personas han llegado a Campana por trabajo. Hoy Sergio Agostinelli vive en Campana y tiene domicilio acá en su DNI. Abel Milano vivió muchos años en Campana por trabajo y hoy está viviendo en Campana de vuelta. Y votan los dos en Campana. A mí me parece que lo importante es el compromiso del secretario en cuanto a la función que cumple. Si vos mirás la gestión pasada eran todos funcionarios de Campana y la verdad es que encontramos a la ciudad en pésimas condiciones. Si vos me garantizás a mí que un funcionario que vivió en Campana toda su vida va a hacer bien las cosas, sería muy sencillo el razonamiento. Muchas empresas multinacionales han traído personal a vivir a Campana y hoy son de acá. ¿Qué es lo que te da a vos el ranking para decir quién es más campanense o menos? ¿Los años que llevás viviendo en la ciudad? Puede ser. Pero todos tienen un día en el que llegaron y a partir de ahí generaron su vida. Seguramente muchos funcionarios están viviendo en Campana y quién te dice no pasen a ser vecinos definitivos de la ciudad. Y realmente ya conocen la ciudad de pe a pa, porque veo cómo se mueven, cómo trabajan y el tiempo que le dedican a esto. No es algo que me preocupa. Uno ve cómo su funcionario trabaja y el compromiso que le pone a su función: a través de eso uno evalúa y creo que dentro de sus áreas están haciendo bien su trabajo. Creo que para Agostinelli particularmente poner en marcha casi $500 millones en obras es un desafío enorme, en donde tenemos una secretaría que no está preparada para hacerlo y eso él lo está trabajando, dándole dinámica y armando un equipo importante.
-¿Entonces la lógica fue ir a buscar al mejor funcionario posible para cada cargo?
-Y según la confianza que le tenía el intendente, claramente. La confianza que el intendente le tiene que tener al funcionario es fundamental. Vos podés ser vecino de Campana pero quizás no te pueda tener confianza para que desarrollés una tarea. El otro día leía a un exconcejal (por Axel Cantlon) que hablaba de los funcionarios que no eran de Campana, como si los anteriores secretarios de otras gestiones hayan sido todos brillantes. Me parece que los hubo buenos y malos. Lo que importa es que le generen a la ciudad ese cambio y esa contención que el vecino necesita.
-¿Ya tiene a alguien de confianza para la Secretaría de Cultura y Educación?
-Me parece que con Rosa (Scacciante) en Cultura y Milva (López) en Educación se está trabajando bien. La jefa de Gabinete (Mariela Schvartz) está a la cabeza de esta secretaría y no estoy desesperado por el nombramiento. En Cultura, tenemos el desafío de que los talleres trabajen durante todo el año. La Fiesta del Automóvil ha salido de forma brillante. También la celebración del Día de la Tradición. En materia de Educación, en la parte de infraestructura se han puesto en marcha distintas obras que las escuelas necesitaban. Creo que se está trabajando como corresponde.
-¿Cómo evalúa el rol de su bloque de concejales en el año?
-Creo que puedo hablar de los 20 concejales. El Frente Renovador tiene la característica que un concejal es nuevo y hace el rol de opositor, y el otro fue siempre oficialista -encubierto en la última etapa- y tiene que aprender a ser opositor. El vecinalismo nos ha acompañado en los proyectos de presupuesto, dándonos una oportunidad, y creo que por la experiencia de tantos años en el Concejo, sabe qué dificultad hay a la hora de gobernar. La exUCR creo que no encontró su camino, su rol. Tiene un concejal vehemente por ser nuevo y un concejal con experiencia, que hacen un rol de opositores con un jefe político. El FPV totalmente sin cacique, donde ha salido a la luz las internas que tienen, donde el presidente del bloque tiene solo el título pero realmente no lo conduce. Con concejales que aceptaron ir en la lista porque pensaron que iban a ser oficialistas, sabiendo que es más sencillo que ser opositor, y se descolocaron. Y en el bloque de Cambiemos están aprendiendo a ser concejales oficialistas, a ser un bloque para acompañar los proyectos del Ejecutivo, y tienen que trabajar para buscar más consensos para las ordenanzas que enviamos desde aquí.
-Hizo un análisis concreto, pero también están las ideas. Yo puedo ser oposición pero si usted tiene buenas ideas, yo lo sigo. ¿Siente que hay gente que hace oposición solo para que no le vaya bien?
-Cada concejal está pensando más en el 17 que en el rol que tiene como concejal. Tal vez es por culpa nuestra, al no poder seducir a los bloques opositores para que nos acompañen, o quizás es porque simplemente tienen el 17 como objetivo. Pero desde mi óptica nunca hubo -salvo el vecinalismo- una oposición constructiva. Yo envío el presupuesto pero se niegan a acompañarlo. ¿En qué le cambia eso a la oposición? ¿Por qué se tiene que negar a lo que estoy mandando? Si en definitiva no cumple las expectativas, el que se va a perjudicar soy yo como gestión. Yo envié un presupuesto que es así de grande y no le dieron quorum a la sesión ordinaria porque dijeron que no tuvieron tiempo para estudiarlo. Hicimos una extraordinaria cinco días después, se presentaron y lo votaron negativamente. ¿Pensás que en cinco días lo estudiaron? Además, si el presupuesto está mal porque habría que destinarle más fondos a la obra pública, a la salud o al transporte, el que se está equivocando es el Ejecutivo.
-¿Qué valor le dará a la elección del 2017? Porque imagino que para el Intendente tiene dos variantes: una es poner a consideración dos años de gestión y otra es tratar de mantener la mayoría en el Concejo, que no será nada sencillo para Cambiemos.
-Es importantísima la elección. Voy a ser el primer militante que va a tener la campaña para salir a hablar con los vecinos y pedirle el voto de confianza.
-Cuando asumió el cargo señaló que el principal desafío es la seguridad, que los vecinos vivan más tranquilos. ¿Qué balance hace de los resultados en esa área?
-Creo que Abel Milano está haciendo un trabajo muy bueno. Hemos invertido en tecnología y Abel ha tenido la capacidad de poner a las distintas policías a trabajar en conjunto. Eso creo que no pasaba. Creo que ninguna ciudad de la provincia está excepta de tener algún hecho no querido. Pero creo que estamos por el buen camino. La lucha contra la inseguridad es permanente, diaria, no se acaba nunca. Y creo que estamos haciendo un buen trabajo y ojalá podamos seguir mejorando. Creo que la Justicia tiene un rol fundamental en todo esto. Y me gustaría que realmente se ponga a disposición de los vecinos. Desde el Municipio me hago cargo de todo lo que me compete a mí. Pero creo que la Justicia es la otra pata de la mesa.
-El Presidente Mauricio Macri se puso un 8 para su primer año de gestión. ¿Abella cuánto se pondría?
-Un bueno. (Podría ser) muy malo, malo, bueno, muy bueno, excelente. Un bueno.
Sebastián Abella charla junto a tres periodistas de LAD.
ABELLA ASEGURÓ QUE, AL ASUMIR, SE ENCONTRÓ CON "UN MUNICIPIO MUY ANTIGUO Y MUY BUROCRÁTICO".
A UN AÑO DE LA ASUNCIÓN
Sebastián Abella asumió como Intendente de Campana el 10 de diciembre de 2015. A las 10.47 de ese día, con su hija en brazos, prestó juramento en la Sesión Especial del Concejo Deliberante ante el Presidente Sergio Roses (foto). Antes había firmado el acta de traspaso con la Jefa Comunal saliente, Stella Maris Giroldi.
"Está comenzando una nueva etapa en la vida política de Campana", señaló en la primera oración del discurso que leyó aquel día. Y, aunque trillada, era acertada la afirmación. La asunción de Abella le puso fin a una gestión municipal que comenzó en 1995 con el triunfo de Jorge Varela, reelecto en 1999 y 2003, y que continuó gracias a las victorias de Stella Maris Giroldi en 2007 y 2011. Fueron 20 años en total: la mitad de la edad del propio Abella, que hoy tiene 40 años.
Abella se convirtió así en el cuarto Intendente electo en nuestra ciudad desde el retorno de la Democracia: Calixto Dellepiane había ganado en 1983 y 1989; Jorge Varela en 1995, 1999 y 2003; y Stella Maris Giroldi en 2007 y 2011.
A UN AÑO DE LA ASUNCIÓN
"En el bloque de Cambiemos están aprendiendo a ser concejales oficialistas, a ser un bloque para acompañar los proyectos del Ejecutivo. Tienen que trabajar para buscar más consensos para las ordenanzas que enviamos desde aquí".



