Es por la negativa a acordar por parte de la empresa y la inacción de la que acusa el sindicato al Ministerio. En Campana plantas como Carboclor, Bunge y Praxair se verán afectadas.
Cuatro trabajadores, una empresa que se niega a pagar lo que debe y un conflicto que sube de nivel: hoy miles de trabajadores químicos van al paro en solidaridad con la lucha que sus compañeros y el gremio llevan adelante el Quipro, paralizando la actividad en 25 plantas entre Campana, Zárate, Baradero y el sur de Entre Ríos.
La medida de fuerza fue decidida la semana pasada en asamblea, luego de una audiencia mantenida en la sede local del Ministerio de Trabajo de provincia con funcionarios y representantes de empresas de la zona afectadas por la quita de colaboración que el sindicato desplegaba para presionar a las autoridades estatales por una resolución.
Sin embargo, Quipro, la protagonista del conflicto, no fue convocada por el Ministerio, lo que profundizó el malestar sindical que desde hace tiempo considera que la cartera laboral hace poco y nada para acercar a las partes.
"Alguien tiene que tomar medidas", señalaba ayer por la noche Oscar Casco, secretario gremial, en diálogo con La Auténtica Defensa.
En principio la huelga general se extenderá por 24 horas, afectando 25 plantas de la zona, entre ellas Carboclor, Bunge, Praxair y Air Liquide en Campana, y Monsanto, Lanxess y Bayern en Zárate.
Cerca de 3.000 trabajadores se plegarán al paro, de los cuales 800 son de nuestra ciudad.
Hoy los químicos no se movilizarán aunque se mantendrán expectantes al desenvolvimiento del Ministerio de Trabajo. Si no hay avances en las negociaciones, las medidas de fuerza podrían recrudecer a lo largo de esta o la próxima semana.
El conflicto con Quipro estalló en octubre, cuando la empresa despidió a sus últimos cuatro trabajadores bajo convenio químico, no reconociéndoles indemnización y adeudándoles parte de los sueldos de mayo, junio julio y agosto, y todo el de septiembre.
Trabajo Campana dictó entonces la conciliación obligatoria para retrotraer la medida de la compañía, pero Quipro la desconoció. La planta pasó a estar en un virtual estado de abandono, con el sindicato denunciando ante el OPDS y el Municipio el almacenamiento de peligrosas sustancias en su interior sin ningún tipo de supervisión.
Policía ambiental y autoridades provinciales allanaron la fábrica, relevaron los productos contenidos adentro y precintaron válvulas, pero nada ha cambiado.
El gremio ha mantenido el acampe -micro incluido- en la puerta de la planta ubicada al fondo de la calle Cándido Cabrera. También ha realizado un escrache en el acceso del country donde vive el presidente de Quipro, Osvaldo Louyer. Y a mediados de noviembre llegó a cortar la Ruta 6. El paro general siempre había sido una posibilidad latente que la falta de respuestas se encargó de materializar.
EN SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE QUIPRO, ALREDEDOR DE 25 PLANTAS DE LA ZONA VERAN AFECTADAS SU LABOR DURANTE LA JORNADA.



