Concejales del oficialismo y la oposición se reunieron ayer con la Multisectorial y vecinos contrarios a la continuidad de la empresa, preocupados por las declaraciones de Abella sobre la calidad del agua. Cambiemos se negó a darle despacho de comisión al proyecto para cancelar el acta firmada con la Gobernación en 2009, por el cual el servicio -y todos sus bienes- pasaron a estar bajo la órbita de La Plata.
Una mañana caliente se vivió ayer en el Honorable Concejo de Deliberante. ABSA volvió a ser tema de debate entre concejales, la Multisectorial y vecinos, con el proyecto para derogar el acta acuerdo que le cedió la jurisdicción del servicio a provincia siendo bloqueado por un oficialismo que aún no logra presentar una postura clara sobre la prestación del servicio de agua y cloacas en Campana.
"El proyecto está abierto para hacerle las modificaciones que quieran. Nosotros queremos derogar el acta acuerdo (NdR: firmada en 2009 entre Giroldi y provincia) para que el servicio vuelva a estar en manos de Campana", comentó el concejal Carlos Gómez de la UV Calixto Dellepiane, bloque autor de la iniciativa presentada por el mes de mayo pero tratada en comisión recién ahora.
Este jueves las comisiones de Legislación General y Seguridad y Obras y Servicios Públicos se reunieron con la Multisectorial y vecinos de la ciudad preocupados por la continuidad del ABSA al frente del servicio y las recientes declaraciones del intendente Abella sobre la existencia "alta" en el agua potable de "nitrato" y "muchos metales pesados".
Sin embargo, no se logró el consenso mayoritario para que el proyecto tenga despacho de comisión y pueda ser tratado el próximo viernes en la última sesión del año del HCD.
"Queremos que el agua deje de ser potestad de provincia. Después, nosotros no le podemos decir al intendente que sea municipal, porque tal vez no tiene los fondos. Esa es una decisión que le corresponde a él. Pero ellos no quieren hacer nada", aseveró Gómez.
El edil fue uno de los más activos durante la doble comisión: incluso llegó a confrontar duramente con Carlos Cazador, a quien acusó de hacerle el juego al oficialismo.
"No quieren sacar a ABSA y no se hacen cargo. Deberían decirlo: se va a quedar porque no tenemos la posibilidad de hacer nada", fustigó.
Y criticó a Abella por sus expresiones sobre el tema: "Me parece una vergüenza. Está sosteniendo a ABSA, no la quiere echar y sale por los medios a decir que nos está envenenando. Te envenenan y te cobran. No entiendo el asesoramiento que le están dando a Sebastián, porque el que la va terminar pagando es él".
Por el contrario, Cazador consideró que el proyecto de la Dellepiane es "inviable" y afirmó que "los mismos que ahora se rasgan las vestiduras por ABSA fueron los que en los noventa decidieron privatizarla", en referencia a fallido intento del exintendente Dellepiane en el años 1994 de concesionar la prestación, hasta entonces en manos del Municipio.
El líder de Primero Campana sostuvo que a través de una ordenanza "no se le puede ordenar a provincia que traspase los bienes del servicio del agua a la Municipalidad" y señaló que no se va a prestar a aprobar "tonterías" de nulo efecto práctico.
"Por un lado, Cambiemos dice que si aprueba la derogación la ciudad se queda sin agua; por el otro, quienes reclaman la cancelación del acuerdo no toman en cuenta que el 10 por ciento de ABSA es del sindicato (NdR: SOSBA), que se va a venir al humo por esa parte y el futuro de sus trabajadores. Mientras no tengamos la cosas claras no se puede avanzar", subrayó.
Además, confirmó que le solicitó a Abella que gestione una reunión en La Plata entre los presidentes de bloque del HCD y el ministro de Infraestructura Roberto Gigante, algo a lo que el jefe comunal se habría comprometido. El vecinalista también invitó a ser parte de la delegación -que viajaría la semana que viene- a la Multisectorial.
"Vamos al grano, a hacer las cosas que tenemos que hacer. De otros podrán dudar, de mi no: en mi historia como concejal voté contra la privatización del agua tres veces. Así que no me tienen que venir a preguntar mi posición", remarcó.
"Nosotros vamos a ir a La Plata -dijo Lautaro Ríos, referente de la Multisectorial- mientras tomen el compromiso de convocar a una extraordinaria en enero y tratar el tema".
Ríos lamentó que los fundamentos de Cazador y de Cambiemos para negarse a remitir la derogación al HCD no sean más que una "reedición y mejora de las excusas de la gestión anterior", lo que significa "tomarle el pelo a la gente de Campana".
En ese sentido, explicó que la derogación del acta-acuerdo no implica que ABSA se tenga que ir de un día para otro poniendo en riesgo el suministro en la ciudad.
Asimismo, apuntó contras las supuestos ofrecimientos de la prestación a privados que trascendieron desde el Gobierno: "Abella no le puede dar el servicio a nadie porque hoy no depende de él".
"Les imploramos que el debate se dé en el seno del Concejo y que allí blanqueen sus posiciones", aseveró Ríos, argumentando que el oficialismo se negó porque "iba a tener que lidiar con el costo de no aprobar el proyecto o que el intendente lo vete".
"Esto representa la continuidad de ABSA, del tarifazo y del agua contaminada que denunció el intendente, porque no va a cambiar nada a pesar de que propusieron el cambio en la campaña", resumió.
Imagen ilustrativa.
Sigue la preocupación por las declaraciones del intendente sobre la calidad del agua
Las afirmaciones del intendente Abella sobre la calidad del agua potable de la ciudad siguen generando repercusiones. El concejal del Frente Renovador Marco Colella aseguró sentirse "muy sorprendido" y dijo que si el agua de Campana no se puede tomar, el contrato con ABSA debería ser cancelado "mañana".
"La confirmación de la presencia de nitrato y metales pesados en el agua es altamente preocupante. Si esboza esas palabras habría que tomar medidas urgentes. Estamos enfermando a la gente de Campana", afirmó.
"Creo que con sus declaraciones genera una pánico generalizado. Si esto es verdad habría que finalizar el contrato mañana mismo y emitir un comunicado oficial advirtiendo que el agua de Campana no es apta para consumo humano", comentó Colella en diálogo con LAD.
Por su parte, Joel Vallomy del Partido Justicialista señaló que "primero debería constatarse de qué pozos está hablando" antes de poder actuar.
"Todos sabemos que hay distintos gustos de agua dependiendo el pozo de extracción y la zona de Campana. Porque si me decís que el problema lo tenemos en la extracción del barrio Lubo y no en la de zona céntrica, urgente habría que ir a ese barrio a llevar camiones con agua potable consumible", explicó.
Si, en cambio, el problema es generalizado, Vallomy consideró que debería rescindirse el servicio a manos de ABSA, por la salud de la población y "por las consecuencias legales que puede acarrear para el Municipio".
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