Revisar el servicio de ambulancias, concretar un destacamento fuera del centro, la lenta pero inexorable extinción del voluntariado como figura posible. Se termina el año y el Jefe del cuartel Campana, comenta sobre el presente y el futuro de una institución clave y estratégica en la vida de la ciudad.
Ni la Navidad 2016 fue tranquila para los Bomberos Voluntarios de Campana: 10 dotaciones se sumaron a sus colegas de diferentes ciudades para colaborar en la extinción del incendio desatado en 2 fábricas de Don Torcuato, sobre la Ruta Panamericana.
Hernán Dappiano, desde su escritorio de Jefe del Cuartel, apura el sorbo de mate y dispara: "Por estas cuestiones –explica- es que para mí el voluntariado tiene que desaparecer. Fue Navidad y enviamos 10 dotaciones. Perfecto, muy loable. ¿Y si hacían falta 20? Ya no estamos en 1960, no somos poblaciones de 20 ó 30 mil personas. Nuestra operatividad no puede seguir dependiendo sólo de la vocación y voluntad de las personas. Todos tenemos familia, trabajo, obligaciones: no te dan los tiempos"
¿Y cuál sería la solución?
De a poco, ingresar en un sistema mixto, con voluntarios y con personal de dedicación exclusiva, que nos permita dar mejor respuesta frente a la emergencia. La gente no sólo no reconoce nuestro trabajo, sino que no termina de entender que somos voluntarios, y ni siquiera estamos en el cuartel, salvo para la guardia de 22 a 6 AM. Si los integrantes de Defensa Civil tienen su sueldo, no se entiende por qué los Bomberos no pueden tenerlo, cuando la demanda de sus servicios es cotidiana.
¿En términos operativos, qué se necesita?
Somos 80 voluntarios. La indumentaria tiene vencimiento, los materiales que utilizamos también: líneas y lanzas siempre van a faltar. Cascos: la mayoría están vencidos. Ropa: equipos estructurales hoy necesitamos 20 o 30 equipos de recambio. También habría que armar un Móvil Comando. Tantas cosas… pero un cambio importante sería poder concretar un Destacamento que esté operativo en la Rotonda de Mc Donald´s.
¿Y eso qué cambiaría?
Los tiempos de respuesta, por ejemplo: la mayoría de los bomberos viven en los barrios y tienen que llegar hasta el cuartel en el centro para volver a atender a los barrios. Por ejemplo, si hay un problema en Otamendi, llegaríamos en un tercio del tiempo que nos lleva ahora. Pero nadie está pensando en estos temas. Y no es de ahora. Después, hay que tener en cuenta que mayoría de los Bomberos Voluntarios no pertenecen al extracto más alto de la sociedad. Más bien todo lo contrario. Llegan al cuartel como pueden, y con lo que tienen: a veces lo que tienen es una simple bicicleta, o una moto que no está en condiciones, o el auto sin la última VTV.
¿El traslado hasta el cuartel tampoco está contemplado?
No. Estamos en pleno Siglo 21 y tenemos una estructura muy amateur, como si esto fuera la campiña del Siglo 19. Debería haber acuerdos con empresas de taxi o remis habilitadas y el bombero, ya que es voluntario, asegurarse por lo menos el transporte desde su casa al cuartel, y viceversa cuando termina su tarea. Nadie está viendo que el bombero promedio es una persona humilde, a veces hasta sin trabajo y pone lo poco que tiene para llegar al cuartel. Y aun así lo critican porque llega tarde.
¿Y qué falta para que el destacamento sea posible?
Ya tenemos el predio, que es lo más difícil. Y la empresa JUSA nos donó container, que es una estructura básica para poder tener lo indispensable bajo techo. Pero necesitamos que alguien o una institución se sume: el Concejo Deliberante, las industrias, alguien que nos dé una mano para poder bajar los servicios, comenzar con alguna mejora y dejar el lugar operativo con lo básico: una Unidad de Ataque Rápido (de incendios) y una Unidad de Apoyo de Rescate (de personas), con un tinglado para que esas unidades están bajo techo.
¿Por qué le llaman Unidad de Rescate y no Ambulancias?
Porque lo nuestro es llegar al lugar, inmovilizar al herido sobre una tabla y trasladarlo. Pero nosotros no brindamos ningún tipo de asistencia médica, más allá de algunas maniobras de Reanimación Cardiopulmonar, si consideramos que hace falta. Pero a nosotros no nos acompaña ningún enfermero, ni paramédico, ni médico cuando salimos a buscar un herido. Campana necesita ambulancias y un sistema de emergentología pública que no está: todos los que más o menos estamos en el tema, sabemos lo importante de la "hora de oro" cuando hablamos de salvar vidas y hoy, el servicio público de ambulancia no existe. Lo cubrimos nosotros, pero parcialmente, porque sólo hacemos traslados y como podemos. Por ejemplo, en Zárate acordaron un sistema mixto. Y en el cuartel de bomberos existe personal pago a cargo del servicio de ambulancias. Hasta noviembre último, nosotros teníamos más de 3400 salidas registradas. La gran mayoría de ese movimiento no tiene que ver con apagar incendios, sino con rescatar personas que sufrieron un accidente. Trasladar personas no es nuestro rol. Menos si ese traslado no está supervisado por un agente sanitario.
¿Cómo evaluaría el año 2016 para la institución?
En la parte operativa, como sobresaliente: cuando cierre el año, vamos a haber sumado más de 3400 salidas, varias de ellas muy difíciles o directamente de tragedia: los 3 muertos de la obra en construcción de la Av. Rocca, 2 ahogados en el camping abandonado, y el reciente apoyo al incendio de Don Torcuato. También se puede señalar algunos logros como habernos equipado mejor en la parte náutica; también ahora contamos con una Brigada de Altura y una de Incendios Forestales con personal certificado. Desde lo institucional, hubo transiciones, y cambios de los cuales nos todavía nos estamos acomodando: sin ir más lejos, como Jefe tengo poco más de 3 meses.
¿Y cómo ve el futuro de la institución?
Creo que tiene que venir un importante debate del rol de Bomberos en Campana. Creo que Campana necesita de los Bomberos, y que Bomberos necesitan de Campana. En esta relación, creo que nuestros voluntarios llevan la peor parte. Es tiempo que la ciudad (y cuando digo ciudad no hablo sólo de la municipalidad) también ponga el hombro y cuide más a sus bomberos. Cada vez hay menos gente con vocación de servicio y si además, todo es cuesta arriba, la cosa se va a poner más complicada para sostener el servicio.
Hernan Dappiano, Jefe de Bomberos de Capana, se reparte entre el trabajo administrativo y las tareas operativas. Como el siempre dice: "Me siento más cómodo en la calle que en la oficina".
La asistencia en accidentes de vía publica es diaria y multiple. de las 3400 salidas en el año realizadas aproximadamente hasta noviembre, la mayoria son para traslado de heridos en via publica
El tradicional brindis de fin de año
Días pasados, el Consejo Directivo de la Asociación Bomberos Voluntarios de Campana, cuyo presidente es Alberto "Tito" Rodriguez, convocó a el cuerpo activo, retirados, Municipio, prensa y representantes de las fuerzas vivas de Campana, a la tradicional cena de cierre de año.
Este encuentro de camaradería, se desarrolló en un entorno lúdico y de distensión; donde se llevan a cabo reconocimientos al personal y se realiza un brindis entre todos los concurrentes. En la foto el Jefe de Bomberos Hernan Dappiano y el Oficial de Escuadra Marcelo Comezaña.
El tradicional brindis de fin de año



