La obra cuenta con una plantilla de 65 trabajadores campanenses. La tarea está a cargo de la Cooperativa La Patriada y el Movimiento Evita. El complejo, paralizado durante más de un año, debería estar finalizado en la primavera
Tal como lo adelantáramos en nuestra edición del 8 de diciembre, la Municipalidad pudo encontrar una respuesta a las obras interrumpidas del complejo habitacional Jorge Rubén Varela, comúnmente conocido como Barrio 104, en referencia a la cantidad de viviendas que se levantan detrás del Club Puerto Nuevo.
En muy resumidas cuentas, el Barrio Varela es un "Plan Federal" pero mejorado, a través de la intervención de la Seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica, comandada por el hoy Diputado Abel Furlán, y su Fundación, Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, cuyo titular es Jorge Borgognone. Iniciado en 2012 y con fecha de entrega para octubre de 2013 primero, y marzo de 2014 después, hoy se encuentra a un 70% de su ejecución.
Finalmente, luego de que el Intendente Abella rescindiera el contrato con Sentra S.A. por incumplimiento, puede verse actividad en el lugar. Hoy son 65 los trabajadores y campanenses los que están afectados a la tarea de finalizar el 30% restante de las obras; y se estima que para cumplir los plazos previstos –el barrio deberá estar finalizado en la próxima primavera- sean convocados unos 60 más.
Ahora las obras están a cargo de la Cooperativa La Patriada, integrante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), y la coordinación de la representación local del Movimiento Evita, cuyo referente en Campana es Sergio Echegaray. "La CTEP ya se encuentra realizando obras similares en Florencio Varela, Almirante Brown y Moreno. Y para los trabajos en Campana aportará también técnicos" dijo el dirigente local luego de la firma del convenio.
Los responsables de la ejecución a los que se refería Echegaray son los arquitectos Miguel Camaño, Ignacio González y Teresita Sacón. En diálogo con La Auténtica Defensa, Sacón comentó que si bien tomaron contacto con la obra el pasado 15 de diciembre, luego de las tareas preparatorias, la obra propiamente dicha comenzó el 2 de enero.
En marcha
Sobre las características del proyecto, comentó que tiene varios frentes de obra, pero uno de los objetivos es finalizar para marzo una serie de viviendas que se encuentran con un alto grado de avance y que sirvan como testigo de las demás.
Una de las preocupaciones surgidas entre los adjudicatarios era que se había utilizado una técnica mixta en la construcción, concretamente en los pisos superiores, donde se utilizaron paneles de telgopor de alta densidad con hormigón proyectado para levantar paredes. "Es cierto –ratificó- que se utilizó esa técnica, pero sólo en 40 viviendas y no es motivo de preocupación alguna: 30 de esas viviendas ni siquiera tienen techo y no hemos registrado rajaduras o algún tipo de anomalía".
Al ser el complejo habitacional un Plan Federal "mejorado", además de cumplir con los plazos comprometidos, uno de los desafíos será conciliar el contrato de obra con las mejoras prometidas a los adjudicatarios, quienes fueron pagando cuotas a la Fundación Nuestra Señora del Rosario para tal fin.
Consultado al respecto, en noviembre pasado, Borgognone, titular de la Fundación, aclaró a La Auténtica Defensa que, por un lado, alrededor del 30% de las familias dejaron de pagar las cuotas y no completaron su totalidad. Y por el otro, que la Fundación siempre transfirió el dinero de las cuotas a la constructora. Serían aproximadamente unos $10 millones, y estarían debidamente documentados.
"Algunas mejoras prometidas –dijo Borgognone- pueden verse a simple vista, como la platea para futuras ampliaciones o terminaciones en yeso de los interiores las viviendas más avanzadas. Pero no podemos evaluar los faltantes prometidos hasta que finalice la obra. Ahí vamos a revisar caso por caso, y nos ocuparemos de agregar lo que falte: un bajo mesada, una reja, un termotanque, etcétera".
En aquella oportunidad, Borgognone aclaró también que, por esta situación anómala, la Fundación Nuestra Señora del Rosario no ha rescindido su contrato con Sentra S.A., para poder accionar legalmente en su contra, de ser necesario.
La tarea está a cargo de la Cooperativa La Patriada y el Movimiento Evita.
Los arquitectos Ignacio González y Teresita Sacón, junto a Marisa Chirino (CTEP - M. Evita), y Gabriel Fick (Habitat Urbano de la Municipalidad) ayer, durante una reunión de coordinación.



