Con la preparación de Carlos Devesa, el cordobés Pablo Copetti se quedó con el tercer puesto de la prueba de cuatriciclos. Y antes de llegar a Buenos Aires pararon espécialmente en Campana, donde fueron saludados por el Club del Primer Automóvil Argentino y el Intendente Abella. "Con Carlitos sabíamos que teníamos un cuatri para estar adelante", señaló Copetti. "Es fruto de un trabajo de todo el año", remarcó Devesa.
Ayer por la tarde, una vez más, gran cantidad de vecinos se apostaron a la vera de la ruta 9 para ver pasar a los competidores del Dakar en su trayecto final, hacia la sede del Automóvil Club Argentino. A la altura de la estación de servicio de YPF, los integrantes del Club Primer Automovil Argentino Manuel Iglesias organizaron un recibimiento especial para el equipo que técnicamente está liderado por el Carlos Devesa, que junto al piloto cordobés Pablo Copetti celebró el tercer puesto de esta edición.
Es la segunda oportunidad que Devesa pone un cuatriciclo en el podio del Dakar. La primera fue en el 2014. También fue un tercer puesto, y el piloto fue el boliviano Walter Nosiglia.
"Estoy –dijo Devesa- muy contento porque logramos podio, y es fruto de un trabajo de todo el año. Mucho sacrificio, muchas horas de trabajo y pensando en equipo. Así se obtuvo el resultado, corriendo contra los mejores del planeta. Es una carrera demandante en todo sentido, inclusive en preparación física: yo nadé todo el año para lograr mayor capacidad pulmonar y poder manejarme en la altura con más comodidad. El año pasado sufrí muchísimo la altura y este año prácticamente no lo sentí. Pero además, hay que aguantar un ritmo de trabajo que no es algo normal. En esta edición del Dakar recibías el cuatri a las 9 de la noche, y largaban a las 4 de la mañana. Es decir que tipo 2:30, o 3 de la mañana como mucho tenía que estar probando para corroborar que estaba todo perfecto. El poco tiempo de trabajo, contra reloj, fue toda una competencia aparte entre los equipos. Entonces, trabajábamos contra reloj, a 5000 metros de altura, con 5 grados bajo cero, lloviendo… para salir adelante, hay que poner todo. Para dedicarse a la competición, hay que tener toda una experiencia técnica acumulada. Pero aparte, con el Dakar, hay que tener experiencia en esta actividad en especial. Nosotros venimos remándola hace años. No es fácil. El Dakar tiene sus cuestiones, pero por algo la llaman la carrera más difícil del planeta".
Varios minutos después, llegó Copetti en su cuatriciclo y se detuvo junto al primer automóvil argentino para saludar a los fanáticos y luego cargó nafta para seguir hacia Buenos Aires.
En diálogo con La Auténtica Defensa, el piloto comentó: "Con Carlitos sabíamos que teníamos un cuatri para estar adelante. El problema se da que la categoría es muy competitiva y si tenés una mala etapa, como me pasó en una que rompí una llanta, te tenés que replantear la carrera. Caímos al puesto 13, cambiamos la estrategia y lo hicimos bastante bien: con hacer podio estoy muy conforme y contento".
Sobre el ganador, el ruso Sergey Karyakin, dijo: "Es joven, tiene muy buen vehículo, y estaba muy bien físicamente. Tuvo un ritmo de carrera que no pudimos mantener. Lo que hizo fue algo admirable. Creo que en éste Dakar hemos capitalizado toda la experiencia acumulada en los Dakar anteriores como equipo. Este año lo sumamos a Oreste Berta, y con su experiencia tuvimos una mejor planificación y un mejor armado de equipo. En base a eso pudimos pulir cosas y nos potenciamos. Tanto Berta, Devesa y yo queremos el 1 en cuatriciclo. Espero que 2018 se nos dé".
PABLO COPETTI SOBRE EL CUATRICICLO Y CARLITOS DEVESA A SU LADO, AYER EN LA YPF DE CAMPANA.
COPETTI FUE TERCERO EN LA PRUEBA QUE GANÓ EL RUSO SERGEY KARYAKIN.
DEVESA JUNTO A INTEGRANTES DEL CLUB DEL PRIMER AUTOMÓVIL Y LA RÉPLICA DEL AUTO DE IGLESIAS.
Devesa Y Abella, DOS viejos conocidos
El Intendente Sebastián Abella también estuvo presente en el recibimiento a Carlitos Devesa y al piloto Pablo Copetti. Abella es amigo personal de Devesa. En los años ´90 trabajaron juntos armando motos, hasta que el ahora Intendente inició su propio emprendimiento comercial.
"Con Carlos –dijo el Intendente- nos conocemos desde muy chicos, trabajamos juntos y es un amigo. Estoy contento con lo que ha logrado en su carrera como preparador, y ahora por todo lo que significa lograr un podio en el Dakar, algo muy importante: el Dakar es muy exigente. En una carrera de tantos días, tan larga, necesitás también un poco de suerte, porque ni siquiera conocés el terreno. Venís a fondo, y agarraste cualquier desnivel y te quedás afuera. Le ha pasado pilotos de renombre internacional, de equipos oficiales, que han quedado en el camino a mitad de una etapa. Entonces, son varios factores en juego: el equipo, la suerte, la preparación física, y un vehículo que vaya rápido que sirva no sólo para llegar sino también para hacer un podio. Que todo eso se conjugue no es algo de todos los días".
CARLITOS JUNTO A ABELLA, AYER, DURANTE EL ALTO EN CAMPANA TRAS EL PODIO.



